2022-10-05

La comunidad portuguesa recuerda a Amália Rodrigues

El 6 de octubre de 1999 se apagaba la voz de Amália Rodrigues, única cantante de fados y actriz con una interpretación dramática de permanente nostalgia, relatando amores que se marchan para no volver, tristezas infinitas hasta situarlo en el centro mismo del corazón portugués y por ello, ese día se ha convertido en una fecha emblemática de recordatoria permanente en toda Portugal y el mundo.

Para los portugueses que emigraron en el siglo de Amália, su voz se convirtió en la Voz de Portugal. Los propios portugueses señalan que “escucharla es volver a escuchar la voz de la patria lejana, reencontrarse con sus paisajes, renovar la “saudade”, reflotar el amor por las raíces, sentirse unido a aquel suelo, a las familias, a los compatriotas... a Portugal. Cada año que pasa, Amália está presente en el alma de su pueblo, cada nuevo día su voz se agiganta en el corazón de cada inmigrante”.

Amália Rodrigues nació en un barrio lisboeta el 23 de julio de 1920, y desde niña era conocida por sus aptitudes para la canción. La carrera artística de Amália empezó cuando tenía tan solo 15 años. Tenía la costumbre de cantar en la calle canciones populares y fados. En 1932 canta por primera vez en público.

Debutó como fadista profesional en el año 1939 en un local muy conocido por los amantes de la música popular “Retiro da Severa” y su primera actuación fuera de Portugal fue en Madrid en el año 1943.

A partir de sus primeras grabaciones en Brasil, que datan desde 1945, recibió reconocimiento internacional y actuó en muchos escenarios de renombre como Nueva York, París, Tokio, Moscú, popularizando así el nombre de Portugal.

Te puede interesar