Organización en las escuelas de las clases presenciales y virtuales
Sobre cómo se desarrollan las clases presenciales, la supervisora Alejandra Caamaño comentó que “las escuelas se han organizado de distintas maneras, hay burbujas que van por semana, o van cuatro días seguidos y un día trabajan en la virtualidad; otros van alternando un día sí y un día no; algunos van dos horas, otros toda la jornada. Cada escuela lo acomodó en función de sus posibilidades”.
Para los niños que se encuentran en aislamiento, menciona que “la idea es que los estudiantes que no están en la presencialidad puedan tener alguna oferta también en la virtualidad, en el caso que existiera internet en las escuelas, los alumnos se retiran antes y los docentes se quedarían para hacer las actividades virtuales para los que están en su domicilio”.
El 30% no tiene acceso a la virtualidad
Otra realidad es el gran número de alumnos que no tienen acceso a las clases virtuales por diferentes motivos: “entre el 30 y 40 por ciento en algunas escuelas no acceden a la virtualidad por falta de dispositivos o de internet, a esos estudiantes se les hace ofertas en formato papel” relata Caamaño, y en este sentido hay varias formas: “generalmente llevan los cuadernos a la escuela, los docentes los corrigen y al día siguiente va la familia a retirarlos. También hay docentes que van a las casas. Hay múltiples experiencias y algunas no están registradas, por eso la idea es hacer un banco de experiencias pedagógicas”.
Reajustes del protocolo
También debieron hacer ajuste al protocolo: “vamos aprendiendo de a poco, hay cuestiones que no están escritas desde el ministerio, así que las hacemos nosotros”, indica; una de esas cuestiones a resolver es el tema de los turnos de los maestros especiales de educación física, plástica y música, y sobre esto plantean “que no tengan más de tres burbujas por día porque si no serían los que van llevando el virus, y si se llegan a contagiar se aíslan todas las burbujas por ese contacto. No es lo mismo el maestro de grado que está con la misma burbuja todo el día que el especial que va circulando”.
Por eso indica que estos turnos de menos burbujas “estamos implementándolo de a poco, en resguardo de la salud de los estudiantes y de los docentes, porque ha pasado que tienen 120 estudiantes en un día y es un riesgo”.
Procesos pedagógicos
Con respecto al aprendizaje de los alumnos en este contexto de pandemia, Caamaño expresa que hoy por hoy “la gran pregunta es sobre los procesos pedagógicos que se están generando. No es lo mismo la virtualidad, no hemos aprendido en nuestra formación a trabajar en la virtualidad y se están dando buenas experiencias como hay de las otras también”. En este sentido plantea que “estamos trabajando con los supervisores sobre qué está pasando en las escuelas respecto a los procesos de enseñanza y aprendizaje”.