2021-06-09

Violencia de género: se hace cada vez más urgente la necesidad de una reforma judicial

Ayer, el juez Miguel Caviglia declaró penalmente responsable a Luis Vidal por “lesiones leves doblemente agravadas, en concurso real con amenazas” y el 16 del corriente se realizará la audiencia de imposición de pena al condenado.

El caso de violencia que se ventiló en la justicia tuvo como víctima y denunciante a Lorena Paredes, y ocurrió en el segundo semestre de 2018. En realidad, Luis Vidal fue acusado por dos hechos: uno ocurrido el 18 de agosto de ese año, por el que Vidal fue imputado por lesiones leves, amenazas y daño por la rotura de un celular. En este caso, el juez Caviglia lo absolvió tras considerar, entre otras cuestiones, que la prueba no fue suficiente.

Sí lo condenó por el otro hecho que tuvo lugar el 2 de octubre de ese año. El mismo tuvo amplia repercusión en los medios de esta ciudad y de la región que exhibieron fotografías en las que se podía observar las tremendas secuelas físicas en el cuerpo de Lorena Paredes tras haber sido sometida a una brutal golpiza por parte de su ex pareja.

La propia víctima y también su madre expresaron en distintos momentos que la joven se había “salvado de milagro”, teniendo en cuenta las secuelas físicas observadas tras el violento ataque sufrido.

Sin embargo, el agresor fue imputado por “lesiones leves y amenazas”, y bajo esa figura fue declarado penalmente responsable por Caviglia y el próximo 16 se conocerá la pena.

Urgente reforma judicial

Días atrás, más precisamente el 3 del corriente, se conmemoró el sexto aniversario de la primera movilización masiva realizada en 2015 tras la muerte de Chiara Páez, adolescente de 14 años que estaba embarazada y que fue asesinada por su pareja, hecho que dio el puntapié para que muchas mujeres en distintos puntos del país dijeran basta y que ha no se puede tolerar la muerte de ninguna más. Así nació en la Argentina el colectivo feminista #NiUnaMenos que luego se extendió a otros países latinoamericanos.

En ese marco y desde entonces, distintas organizaciones feministas vienen bregando con la intención de poder frenar el flagelo de la violencia de género que, muy a su pesar y de la sociedad toda, continúa con toda la fuerza impactando en la vida de muchas mujeres, niños que se quedan sin su madre, y de familias enteras como víctimas directas e indirectas de los femicidios.

“Lo que se necesita es una reforma judicial con otra visión, que es algo imperioso, no solo agravando las penas sino también lo que es el proceso, que es muy agresivo con la víctima y no con el victimario porque una mujer que denuncia termina encerrada en la casa en el mejor de los casos con un botón antipánico, y el victimario está libre” señalaba la concejal Natalia Guerreiro en el marco de esa conmemoración.

Y agregaba: “los peligros procesales actuales no consideran el peligro procesal que me parece más grave de todos, donde el victimario no va a cesar en su comportamiento, y terminamos en el femicidio cuando hay un montón de denuncias antes. En lo que tenemos que pensar es, más allá de que es importante el castigo después de la muerte, en el martirio que tuvo en vida: llena de violencia, de miedo. Hay que cambiar el criterio para que quien tiene que estar encerrado, esté encerrado”.

La reforma judicial no solo es necesaria, sino que es urgente. Ya no se puede tolerar más que los casos de violencia de género se sigan sucediendo casi de manera natural e imparable.

Pero mientras tanto se aguarda la decisión de realizar la reforma y hasta que ésta se concrete, no estaría mal que los actuales jueces vayan cambiando su criterio al momento de fallar en estos casos, y que más allá de la letra fría de la normativa vigente se aplique con mayor ahínco el sentido común.


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