2021-05-25

A 211 años de la Revolución de Mayo: Una visión más real de los hechos históricos

El historiador local Daniel Marques, brindó una nueva entrevista a Crónica y se refirió a la efeméride del 25 de Mayo, una de las más importantes de la historia argentina. El docente de historia resaltó la necesidad de abandonar los relatos “románticos y nacionalistas” sobre la fecha y destacó que, más allá de que lo que se cree de la efeméride, la misma no marcó el inicio de la nación que hoy se conoce como Argentina. “El 25 de Mayo no se creó ninguna patria nueva, lo único que se hizo fue cambiar una autoridad virreinal por una junta de gobierno integrada por criollos y españoles”, sostuvo.

La Revolución de Mayo implicó grandes cambios en el territorio que hoy es conocido como Argentina, pero no significó el surgimiento del Estado ni de la nación que hoy conocemos, o eso al menos es lo que plantea Daniel Marques, magíster y doctor en historia. El hecho histórico se desarrolló en Buenos Aires en mayo de 1810 y concluyó con la destitución del virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por una Junta de Gobierno local. Fue una revolución impulsada por un sector de criollos revolucionarios de la capital argentina. Los integrantes de dicha junta juraron fidelidad al rey cautivo Fernando VII de España, prisionero por ese entonces de Napoléon Bonaparte.

“Lo que siempre se analiza cuando se habla del 25 de Mayo, es un discurso dominante que no tiene mucha relación con la historia real. Hay lecturas sobre este hecho histórico que tienen más que ver con el presente que con el mismo pasado. Creo que siempre es necesario revisar esta fecha, porque está muy vinculada a premisas nacionalistas que se construyeron mucho tiempo después de 1810, que contaminan y tiñen toda la evocación de ese hecho histórico”, reflexionó en primer término el entrevistado.

[caption id="attachment_721479" align="alignnone" width="696"] Daniel Marques. Magíster y doctor en historia.[/caption]

A veces hay que cuestionar


Marques puntualizó, respecto a la efeméride que se conmemora hoy en toda Argentina, que muchas veces se comete el error de hablar del primer gobierno patrio y en algunos casos, incluso del nacimiento de la Patria. “El 25 de Mayo no se creó ninguna Patria nueva, lo único que se hizo fue cambiar una autoridad virreinal por una junta de gobierno integrada por criollos y españoles, es decir, por súbditos del rey nacidos en América y dos comerciantes españoles. Se trató simplemente de un cambio de autoridad, pero esto no implicó el nacimiento de un país, porque ninguno de los integrantes de la junta estaba pensando en fundar uno, mucho menos que ese país se iba a llamar Argentina, tampoco se pensaba en términos de una revolución. Estas son lecturas posteriores, que a veces están mal enfocadas”.

Marques destacó, sobre los hechos ocurridos en ese entonces, que un poco lo que se intentó hacer fue llenar un vacío de poder. En el Imperio Español no había rey, el gobierno que se había creado para reemplazar al rey, en el marco de la guerra contra la invasión francesa, era la Junta de Sevilla y de las Indias, que había caído en enero de 1810. Lo que se intentó hacer en distintas ciudades que eran colonias españolas en América, es reemplazar este vacío de poder creando juntas de gobierno autonómicas. Se quería seguir siendo parte del Imperio, en nombre del rey español, que estaba cautivo de los franceses, pero con un nuevo formato: una junta de vecinos de la élite.

Cornelio Saavedra, actor clave durante la Revolución de Mayo


El docente de Historia de Comodoro destacó de entre todos los actores clave de la Revolución de Mayo a Cornelio Saavedra, y lo definió como un hombre con mucho poderío militar. “Era el jefe del Regimiento de Patricios, un regimiento local de vecinos armados para la autodefensa, creado en el marco de las Invasiones Inglesas. Él había nacido en Potosí, lo que hoy es Bolivia. Por eso cuando uno analiza en términos nacionalistas este hecho, caemos en la contradicción de decir que la primera autoridad política, si es que lo podemos llamar así, de lo que fue la Argentina, era boliviana. Era una persona que tenía mucho poder a nivel local, y por eso fue definido como el presidente de la Primera Junta.

Tener a los patricios de su lado hizo que tuviera más respaldo a nivel local, creo que fue el actor principal”, sostuvo el entrevistado.

Un antecedente claro


Los hechos del mes de mayo de 1810 representaron un claro antecedente de lo que sucedería seis años después, el 9 de julio de 1816, fecha de la independencia argentina.

Daniel Marques también tiene una opinión formada sobre este tema, y señala que “la Revolución de Mayo fue un punto inicial de todo un proceso que después derivó en la independencia, pero en 1810 no se planteó automáticamente esta independencia, en ninguna de las ciudades de América. Este fue un proceso que empezó en Caracas, un mes antes, el 19 de abril de 1810. Ellos también tenían un virreinato y crearon una junta, pasaba lo mismo, dependían del rey, pero el rey no estaba. La acefalía de poder planteaba una emergencia, había que designar un gobierno local para gobernar en nombre del rey cautivo y prisionero de los franceses. Más tarde pasó lo mismo en Santa Fe de Bogotá. Este fue un proceso que involucró a alrededor de diez ciudades americanas. Cuando se lee el 25 de Mayo en términos nacionalistas, se piensa que es algo vinculado solamente a Argentina y esto no es así. Fue un movimiento en todo el ámbito sudamericano”.

“Hablamos de fechas con mucha dimensión”


En el segundo tramo de la entrevista con este medio gráfico, Daniel Marques volvió a destacar que, tanto esta fecha como otras de la historia argentina, están teñidas de lecturas que fueron posteriores, algo que puede ocasionar que se tenga un concepto erróneo de las mismas. Además, resaltó la efeméride del 25 de Mayo y planteó que uno de los objetivos centrales de la docencia tiene que ser revalorizar fechas de este tipo para que las nuevas generaciones conozcan lo que pasó en esa época.

“Una enseñanza que podemos rescatar sobre los hechos de mayo de 1810, es el hecho de que hoy vivimos en un mundo mucho más globalizado que el de ese entonces. En ese momento ya había un contexto global, pero mucho menos que ahora. Esta época nos enseña que hay procesos políticos que tienen una repercusión que trasciende los países y las regiones, que implican cambios y transformaciones a gran escala. Hoy la economía está mucho más articulada, las relaciones internacionales son mucho más directas, somos protagonistas de procesos grandes de un mundo global. En este caso que analizamos, lo que sucedió implicó la desintegración del Imperio Español”, señaló Daniel Marques.

Decisiones arriesgadas


El magíster y doctor en Historia destacó a continuación el coraje que tuvieron aquellos que participaron de la Revolución de Mayo al afirmar que, en ese momento, lo que hicieron fue tomar “decisiones arriesgadas”. “Se arriesgaron, y lo hicieron con mucha inseguridad, porque nadie sabía qué iba a pasar con el rey, que estaba preso de los franceses. La enorme mayoría de los súbditos del rey quería que volviera al poder y que se normalice la situación política para mantener el poder y evitar la llegada de Francia. Había mucha ambigüedad. Hoy vivimos en un mundo que está atravesado por la misma cuestión, ahora por la pandemia. Vivimos en una situación de profunda incertidumbre, no sabemos qué va a pasar en los próximos meses. En aquel momento, por la cuestión política, pasaba algo similar, incluso más profundo. Había que tomar una decisión de fondo, y una de esas decisiones fue crear una junta de autogobierno”.

La primera efeméride de toda la historia argentina


El docente de Historia se refirió al legado que dejaron los próceres que participaron de la Revolución de Mayo y resaltó la necesidad de mantener vivo el hecho histórico y transmitir el tema a las nuevas generaciones de estudiantes. “Hablamos de fechas con mucha dimensión, por algo la Revolución de Mayo se transformó en la primera efeméride de toda la historia argentina. Al año siguiente, en Buenos Aires se hacían actos para recordar la constitución de esa primera junta, cuando todavía ni siquiera nos habíamos independizado.

Junto con el 9 de Julio, son las dos fechas más importantes. Son algo clave para poder entender nuestra historia. Yo insisto, no hay que caer en perspectivas románticas, simplificadoras y nacionalistas, sino entender lo que fueron esos acontecimientos y lo que implicaron, porque de esa manera se entiende el proceso histórico y se valoriza de otra manera. Esto no se trató de caballeros y damas antiguas, ni de vendedores pasteleros o un cabildo con gente afuera, aplaudiendo lo que se hacía adentro. Son cosas mucho más complejas, hay que salir de estas simplificaciones banales, que no llevan a nada. Son fechas que hay que recordar, pero con toda la dimensión que implican”, sostuvo.

“El problema que tiene esta efeméride, es que está muy teñida de lecturas que fueron posteriores, que cambiaron el sentido original. Con el tiempo, muchas décadas después de 1810, este hecho fue visto como el origen de la Nación, por eso se transformó en un mito de origen. Todas las sociedades necesitan tener un mito de origen, un relato que explique el comienzo de esa sociedad, y en nuestro caso fue el 25 de Mayo. El desafío está en lavar esos mitos y mostrar los acontecimientos y procesos históricos reales, que son mucho más complejos y no se pueden sintetizar en frases tan simples, mecánicas y rígidas, que no permiten entender realmente la historia y, además, la vician”, concluyó Marques.


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