“Invitamos a la gente a que consuma pescado y mariscos de comercios habilitados”
Mónica Borda, otra comerciante de la ciudad, alentó a los clientes a consumir productos comprados en pescaderías que cuenten con habilitación, y no comprando a vendedores ambulantes.
“La gente tiene que entender los riesgos sobre comprar en la calle. Muchos de esos productos pierden la cadena de frío, los nuestros no”, señaló. Además, se refirió a la suba de precios y resaltó que, con el paso de los meses fue algo que empezó a notarse cada vez más. “Los precios suben constantemente. Esta misma semana, los proveedores empezaron a subirlos.
El kilo de merluza fue algo que se fue incrementando paulatinamente, lo teníamos a 380 pesos y ahora lo tenemos a 410. El pejerrey cuesta 350, las milanesas de merluza sin espinas 490, las hamburguesas, 450, el pez gallo, 500. Por ahora las ventas están tranquilas, la gente está llevando muchos congelados, las paellas, los preparados, los popurris que vendemos. Nosotros puntualmente trabajamos con productos chilenos”, contó la dueña de la pescadería ubicada en Canadá y Coronel Olavarría.
Mónica comentó además que, desde marzo del año pasado a marzo de este año, se notó un fuerte incremento en los precios de los pescados: “si sube la nafta, suben los precios. Nosotros además trabajamos con productos que vienen desde Chile, entonces es más complicado. Tratamos de amortizar los precios, pero también nos pasa que se hace difícil competir con la venta en la calle. La gente que vende en la calle no tiene impuestos.
Nosotros tenemos que pagar luz, agua, AFIP, alquiler y otras cosas. Y todos esos impuestos se suman al producto, obviamente. Si yo vendiera en la calle, podría vender la merluza a 300 pesos, pero yo tengo un comercio”, sostuvo la mujer.
Además, la mujer hizo hincapié en el hecho de que, en líneas generales, la mayor parte de la comunidad paga impuestos. “Esto es como un círculo, si la cadena se rompe, si todos dejamos de pagar los impuestos, lógicamente esto se cae. Invitamos a la gente a que consuma pescado y mariscos de los comercios habilitados.
Nosotros contamos con el transporte refrigerado, en cambio, el vendedor de la calle esto no lo tiene, muchas veces se pierde la cadena de frío, y eso termina siendo un peligro para el cliente”.