2021-03-16

Dina Quinteros cumple hoy 100 años; es una pionera del barrio Laprida

Llegó desde La Rioja en 1943, formó parte de la historia de las primeras instituciones del barrio y hasta pasados sus 90 años continuó haciendo tortillas y empanadas para vender.
Cumple 100 años de vida Teresa Dina Quinteros, una antigua pobladora de barrio Laprida, “ejemplo de esposa, madre, abuela, bisabuela y vecina” expresa su familia. “Mi madre fue un ejemplo de superación, vinieron sin nada y se las arregló para que nunca nos faltara nada” dice a Crónica una de sus hijas, Mariana Navarro.
Junto a su marido Dionisio Estanislao Navarro tuvieron nueve hijas, ya que a sus 7 hijas se sumaron dos del corazón –como describen sus familiares–; y además tiene 27 nietos y 45 bisnietos.

La historia de “Doña Dina” como la conocen en el barrio, es la de todos los migrantes que llegaron desde el norte del país a trabajar y tener un mejor futuro para sus hijos, y en este caso también formó parte de la historia de Laprida, aportando junto a otros vecinos en las primeras instituciones del barrio.

De La Rioja a Laprida


Dina nació el 16 de marzo de 1921 en un pueblo de La Rioja llamado Bañados del Pantano, donde con sus padres y hermanos se dedicaba al trabajo de campo. Allí conoció a su marido Dionisio Estanislao Navarro que trabajaba en el ferrocarril, con quien se casó y tuvo tres hijas. Luego se mudaron a Comodoro Rivadavia dado que su esposo consiguió trabajo en YPF.

Llegaron a Laprida en 1943 donde levantaron su vivienda en Nicaragua 530, allí se encargaba de la crianza de sus hijas, de los quehaceres domésticos y de los animales que criaban, y en esta tierra nacieron el resto de sus hijas.

Dina era muy católica y asistía todos los domingos a misa, cuando llegó a Comodoro en su barrio aún no había iglesia, así que contribuyó en los primeros tiempos de la capilla formando parte de la comisión Pro-Templo. Su hija recuerda que “venía el Padre Corti a dar misa en nuestra casa” y que además su vivienda fue la primera escuela que tuvo el barrio:

“La escuela de adultos funcionó en un principio en el garaje, al igual que las primeras misas también se dieron en casa hasta que se inauguró la iglesia”. En ese entonces los niños del barrio concurrían a la Escuela Nacional Nº91 de Valle C, hasta que se inauguró la Escuela 27. Su marido falleció en 1977 poco después de jubilarse, lo que fue un antes y después en la vida de Dina.

“Siempre fue muy autosuficiente”


Actualmente Dina no se encuentra bien de salud; “está en cama, casi no se levanta, no habla y no escucha” menciona su hija, con lo cual para esta fecha de cumpleaños cuenta que: “Seguramente vamos a ir a casa de ella de a tandas.

Somos muchos y ella está prácticamente dormida todo el día. Creo que este será su primer cumpleaños en el que no se va a dar cuenta de lo que está pasando. Ella tenía muchos deseos de llegar a sus 100 años, pero ya no registra esas cosas”.

Sin embargo hasta hace poco tiempo Dina seguía en actividad. Mariana cuenta que empezó a usar bastón recién a los 97 años: “hasta esa edad vivió sola, se cocinaba y no quería que nadie la atendiera, siempre fue muy autosuficiente” dice y agrega que vendía comida: “Sus tortillas en el barrio eran muy conocidas, siempre le venían a comprar, las hizo prácticamente hasta los 97 años”.

En esta línea, su hija destaca el carácter emprendedor y autosuficiente de su madre: “Ella hizo desde bloques con los que levantó su casa, hacía el jabón con el que lavaba. Fue muy trabajadora, nunca dejó de trabajar, ya sea haciendo sus empanadas, sus tallarines caseros, sus pizzas.

Era un placer para ella cocinar para todos los domingos, nuestro comedor tiene tres mesas gigantes y siempre los domingos estaba llena”. Asimismo dice que “Era muy pituca, sus uñas pintadas, sus labios, sus cremas de la mañana eran infaltables. Hasta ahora nos hace señas de como tenemos que ponerle la crema en la cara”.


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