2021-03-12

Terrible situación y un “volver a empezar de cero” tras el infierno que soportó la Comarca Andina

Una relativa calma se comenzó a vivir en la Comarca Andina ayer gracias a la contención del fuego tras las lluvias en los sectores más afectados, lo que se convirtió en principal aliado de los brigadistas que, sin tiempos de descanso, combatieron durante horas contra el avance de las llamas hacia los sectores urbanos.
En El Maitén, El Hoyo, El Bolsón, Cerro Radal y Las Golondrinas se mantiene la vigilia de cenizas por los numerosos “focos vivos”, a los que se continúa combatiendo en procura que no se vuelvan a reavivar. “La lluvia ayudó casi milagrosamente y evitó la tragedia, pero bajo tierra siguen activos numerosos espacios con quema de raíces o pastura bajo la hojarasca, lo que hace temer nuevos brotes” se explicó.

El balance sigue siendo incierto y se realiza, lentamente, un chequeo de situación que al menos arroja alrededor de 200 viviendas y dependencias oficiales que fueron destruidas por el fuego, centenares de animales de granja que murieron sin poder escapar a las llamas, una cifra cercana a las cuatrocientas o quinientas personas que fueron evacuadas y lograron salvar sus vidas solo con lo puesto, además de otro grupo de vecinos que se autoevacuó y que para el registro oficial se mantienen como “desaparecidos”.

Además, se acentúa el trabajo para confirmar o desmentir diferentes versiones sobre víctimas fatales -algunas de las cuales hablan de hasta una docena de fallecidos-, personas que habitarían algunas de las viviendas en zona de interfase, es decir en medio del bosque, que fueron totalmente destruidas por el fuego.

Cabe destacar que en todos los lugares más afectados por el dantesco incendio el fuego está controlado aunque, como se señalara, no en toda la zona se encuentra extinguido, razón por la que los brigadistas provinciales y quienes han llegado como refuerzo de diferentes zonas del país mantienen la vigilia de ceniza recorriendo sectores arrasados por el fuego, cubiertos de cenizas y en condiciones difíciles para caminar y para respirar.

En cuanto a los damnificados, se inicia un duro periodo de trabajo y de costoso intento por reconstruir lo que el fuego destruyó en contados minutos. No solo se han perdido las viviendas como estructuras sino que a ello, que deja familias enteras a la intemperie, se suman los documentos, dineros y diferentes artículos, recuerdos irrecuperables que formaban parte de la propia historia atesorada por décadas.

El infierno quedó atrás y ahora a volver a empezar. La solidaridad de prácticamente toda la provincia ya comenzó a hacerse presente a los diferentes sitios de acopio para alimentar y dar abrigo a las víctimas del fuego que han quedado sin nada. También se espera que el auxilio oficial pueda responder con la urgencia que necesita cada damnificado.

Intenso y elogiable trabajo en los centros de evacuación


Escuelas, periféricos y gimnasios municipales de los distintos municipios afectados se han transformado en centros de evacuación que permiten contener a decenas de personas, familias completas en muchos casos, que no solo necesitan alimento o vestimentas sino que, además, necesitan contención psicológica ante la terrible experiencia que les ha tocado vivir.

El trabajo es intenso con numerosos voluntarios que se prestan para el acopio de mercaderías, la separación de alimentos, la tarea de cocina, limpieza y el preparativo de espacios como alojamientos pero, a todo ello, debe agregarse el mantenimiento de diferentes protocolos que demanda la pandemia, en una misión casi imposible de sostener.

“El distanciamiento social es prácticamente imposible” señaló uno de los voluntarios, y agregó que “tratamos que no falten los barbijos o el alcohol en gel para la limpieza de manos pero, en estas condiciones, apelamos a que cada uno mantenga los cuidados necesarios y, en caso de presentarse algún síntoma de coronavirus, dé rápido aviso a los coordinadores”

Los ambientes se transforman en sobrecogedores, con vecinos llorando por las pérdidas de viviendas, recuerdos o de emprendimientos en los que invirtieron todo lo que tenían; por otro lado, algunos buscan a vecinos o familiares de los que no saben nada desde el pasado fin de semana, previo a que se desatara el infierno.

Afortunadamente los espacios y los comités de emergencia se activaron de inmediato apenas se detuvo la lucha contra las llamas en lo que parecía ser un imparable avance y ahora, con la solidaridad puesta de manifiesto por toda la provincia -y mientras se espera el auxilio del gobierno nacional- se va sobrellevando, de la mejor manera posible, las consecuencias de una tormenta de fuego que arrasó todo a su paso.


Te puede interesar