2026-11-07

Liga Profesional

Boca recuperó su protagonismo y hubo festejo en Comodoro

Boca encontró en la regularidad, la jerarquía de sus referentes y el aporte de los juveniles las claves para quedarse con el primer puesto de la tabla anual y consagrarse campeón de Liga. El centro de Comodoro se vistió de azul y oro con el festejo de muchos xeneizes que celebraron tras el triunfo agónico.

El equipo de Rodolfo Arruabarrena construyó una campaña que tuvo triunfos determinantes, respuestas en los momentos de mayor exigencia y algunas individualidades que marcaron diferencias.

La conquista tuvo distintos protagonistas. Leandro Paredes fue el encargado de darle orden y claridad al juego desde el mediocampo. Su capacidad para manejar los tiempos, distribuir la pelota y encontrar espacios se convirtió en uno de los principales argumentos futbolísticos del conjunto xeneize. A su alrededor, Boca consiguió establecer una estructura que le permitió sostenerse entre los mejores del campeonato.

También hubo lugar para las respuestas individuales en sectores determinantes. Miguel Merentiel aportó goles y presencia ofensiva, mientras que Lautaro Di Lollo se destacó por su aporte en el juego aéreo y sus apariciones en momentos decisivos. En la banda derecha, Leandro Lozano sumó despliegue, firmeza defensiva y temperamento.

El arco también tuvo una evolución importante. Álvaro Montero comenzó el ciclo con algunas actuaciones irregulares, incluida la derrota frente a Deportivo Riestra, pero logró afirmarse con el correr de las fechas y terminó siendo una pieza de mayor confianza para el equipo.

Otro aspecto positivo fue la aparición de los juveniles. Tomás Aranda había conseguido ganarse un lugar y aportar desequilibrio hasta que una lesión interrumpió su crecimiento. Su ausencia abrió nuevas oportunidades y Leonel Flores respondió con personalidad, demostrando que las inferiores siguen siendo una alternativa importante para el plantel.

Triunfos que marcaron el camino

La campaña tuvo victorias que resultaron fundamentales para consolidar la confianza y sostener la pelea por los primeros lugares. El triunfo en el Monumental frente a River representó uno de los momentos más importantes del recorrido, tanto por el valor deportivo como por el impacto anímico que significó superar al clásico rival en condición de visitante.

También sobresalió la victoria agónica frente a Independiente, en Avellaneda, donde Boca consiguió destrabar un partido complicado sobre el cierre. Fueron resultados que fortalecieron la candidatura del equipo y le permitieron llegar a la definición con posibilidades concretas de alcanzar el objetivo.

La regularidad terminó siendo el principal respaldo de un conjunto que supo responder en escenarios exigentes, aunque no estuvo exento de dificultades. Entre sus aspectos positivos se destacaron el orden táctico, la capacidad para manejar la pelota y la jerarquía de sus individualidades para resolver partidos.

Sin embargo, también aparecieron algunas cuestiones por corregir. La falta de eficacia frente al arco rival fue una dificultad recurrente: Boca generó situaciones, pero en más de una oportunidad necesitó demasiado para convertir. Además, la proyección ofensiva de sus laterales dejó espacios a sus espaldas que los adversarios consiguieron aprovechar en las transiciones.

Una idea respaldada por el grupo

Arruabarrena encontró respuestas en un plantel que combinó experiencia y juventud. Desde su llegada, el entrenador puso el acento en el compromiso colectivo y en la convicción para desarrollar su propuesta futbolística.

“Los protagonistas son los jugadores, si no están convencidos de lo que queremos dentro del campo y la idea de entrenamiento, es imposible”, había señalado el técnico al referirse a la importancia de contar con un grupo comprometido.

Esa postura se mantuvo incluso después de los resultados más resonantes. Tras el triunfo en el Superclásico, el “Vasco” volvió a remarcar que el mérito debía ser compartido y que el objetivo estaba por encima de cualquier cuestión individual.

Boca consiguió así quedarse con el primer puesto de la tabla anual y devolverle a su gente una celebración esperada en La Bombonera. El título confirmó su protagonismo en el ámbito local y dejó abierta la posibilidad de completar una temporada todavía más importante, mientras espera las próximas definiciones.

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