2026-11-07

El papa León XIV en Casavalle: “No dejemos que la droga les robe los sueños a nuestros jóvenes”

Durante su recorrido por una de las zonas más postergadas de la capital uruguaya, el Santo Padre pronunció un contundente discurso en el que reclamó oportunidades para la juventud, advirtió sobre el impacto del narcotráfico y exigió respuestas concretas frente a la pobreza extrema.

El papa León XIV encabezó este sábado una emotiva y multitudinaria jornada en el barrio Casavalle de Montevideo, donde hizo hincapié en la dramática realidad que enfrentan diariamente las familias de menores recursos. Ante una multitud de vecinos, voluntarios y autoridades religiosas, la máxima autoridad de la Iglesia católica instó a la sociedad a no ser indiferente frente a las necesidades del prójimo. "No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos", afirmó de forma categórica durante su alocución. En esa misma línea, remarcó que en una comunidad justa "ningún niño, ningún anciano, ninguna persona debería irse a dormir con el estómago vacío", sentenciando además que el plato de comida en la mesa constituye un derecho sagrado.

La lucha contra las adicciones y el valor de la comunidad

El pontífice dedicó un tramo central de su mensaje a la problemática del consumo de sustancias y a la falta de contención educativa que afecta de forma directa a las infancias y adolescencias en los sectores más vulnerables. En un firme llamado a la acción colectiva, sostuvo: "No dejemos que la droga ni la desesperanza les roben los sueños a nuestros jóvenes". Asimismo, rechazó de manera enfática la estigmatización que suelen sufrir los barrios populares, al destacar que Casavalle es una comunidad llena de vida que no pide asistencialismo, sino que demanda verdaderas oportunidades, formación integral y trabajo digno.

En su intervención, el líder religioso enfatizó que una transformación social profunda requiere indefectiblemente del esfuerzo diario y articulado de los propios vecinos. Como parte de su itinerario en el complejo habitacional Familias de Guadalupe, el pontífice encabezó la bendición de las nuevas viviendas destinadas a mejorar la calidad de vida en el territorio. En ese marco, expresó su deseo de que las estructuras se conviertan en "un verdadero hogar donde puedan crecer en dignidad, paz y esperanza". Para finalizar la jornada, valoró y agradeció la tarea incesante que llevan a cabo docentes, religiosos y colaboradores de comedores comunitarios, a quienes definió emotivamente como la caridad silenciosa que sostiene el entramado social.

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