2026-11-04

Intervinieron Ueno Bank en Paraguay por falta de solvencia y desencadenó una crisis política

El Banco Central de Paraguay intervino una de las principales entidades bancarias del país por falta de solvencia, desatando una severa crisis política y comercial.

La economía paraguaya enfrenta momentos de alta tensión tras la decisión unánime del Banco Central de Paraguay (BCP) de disponer la intervención e iniciar el procedimiento de resolución de Ueno Bank, una de las instituciones financieras más influyentes del mercado local. La medida se tomó luego de constatarse que el índice de solvencia de la entidad cayó por debajo del 50% del mínimo requerido por la normativa vigente.

El colapso de la institución provocó de inmediato réplicas en el ámbito político. El presidente de la República, Santiago Peña, solicitó la renuncia del titular del BCP, Carlos Carvallo —quien había presidido previamente la entidad antes de asumir en el ente regulador—, y anunció el envío de un proyecto de ley al Congreso para autorizar el uso de Fondos de Garantía con el fin de agilizar los pagos a los ahorristas. La salida de Carvallo se formalizó horas después y la vocal Liana Caballero asumió de forma interina la conducción del Banco Central.

El escenario generó además fuertes cuestionamientos desde la oposición, cuyos legisladores advirtieron que promoverán un juicio político contra el mandatario y el vicepresidente Pedro Alliana. Los señalamientos apuntan al vínculo de Peña como exaccionista del holding hasta 2025 y a la designación de exdirectivos de la firma en la banca pública.

Impacto masivo en los ahorristas y el comercio

Ueno Bank había iniciado sus operaciones bancarias en noviembre de 2023 y experimentó un vertiginoso crecimiento hasta alcanzar 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes. A septiembre pasado registraba depósitos por 2.836 millones de dólares, aunque venía sufriendo una importante sangría de fondos.

Tras decretarse su cierre, las autoridades confirmaron la inhabilitación inmediata de todas las aplicaciones, tarjetas de crédito y servicios operativos. "El banco ya no existe", declaró en conferencia de prensa la titular interina del BCP, Liana Caballero, al detallar los pasos del proceso.

La cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos alcanza hasta 75 salarios mínimos (unos 228,3 millones de guaraníes o 38.300 dólares) por persona. Desde el BCP se anunció un primer desembolso de hasta 10 millones de guaraníes a concretarse a la brevedad, mientras que para los saldos excedentes se prometió buscar la mayor protección patrimonial posible dentro de un marco de 15 días.

La paralización de la entidad encendió alarmas en diversos sectores del Estado y el comercio:

  • Fondos previsionales y estatales: El Instituto de Previsión Social (IPS) cuenta con 355 millones de dólares invertidos en la entidad, sumado a las cuentas de unos 32.000 jubilados.

  • Recursos de infraestructura: La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) resguardaba alrededor de 52 millones de dólares provenientes de fondos propios y préstamos internacionales (BID y Taiwán).

  • Parálisis comercial: La Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay advirtió sobre una "semiparalización" del mercado, dado que dos de cada tres transacciones electrónicas del país se procesaban a través de las cuentas de esta firma.

Frente al cese repentino de pagos y la parálisis operativa, empresas públicas como la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap) informaron que no realizarán cortes de servicio a los clientes cuyos débitos automáticos hayan quedado inhabilitados. Mientras tanto, la Superintendencia de Bancos avanza en la verificación patrimonial para determinar las acciones definitivas.

Te puede interesar