¿Guerra híbrida?
Un ciberataque masivo a supermercados en seis países europeos saboteó sistemas de frío y destruyó toneladas de alimentos
A las tres de la madrugada empezaron a sonar las alarmas. Cuando los responsables de varios supermercados llegaron a sus locales, encontraron una escena inesperada: frigoríficos que expulsaban aire caliente, congeladores fuera de control y alimentos que ya no podían venderse.
La secuencia se repitió en distintos puntos de Europa. Supermercados de Bélgica, Suecia, Irlanda, Luxemburgo, Estonia y Finlandia registraron fallas en sus sistemas de refrigeración durante la madrugada del lunes. Varias empresas investigan posibles intrusiones informáticas. Algunas ya admitieron incidentes cibernéticos.
El resultado fue inmediato: productos frescos y congelados terminaron en la basura, cámaras frigoríficas quedaron inutilizadas y las pérdidas económicas comenzaron a acumularse en cuestión de horas.
Múltiples países afectados
Uno de los casos que más preocupación generó ocurrió en Suecia, donde una tienda de la cadena ICA aseguró que sus sistemas fueron manipulados de forma remota y que la temperatura llegó a configurarse en 50°C. La compañía reconoció problemas en varios establecimientos durante la noche. La cadena Coop informó incidentes similares en seis locales.
En Bélgica, la cadena Delhaize informó un incidente informático que afectó a unas 40 tiendas. Carrefour Bélgica confirmó problemas en 15 establecimientos. El grupo Ahold Delhaize indicó además que la incidencia alcanzó supermercados de Luxemburgo.
Las alteraciones también impactaron en comercios de Intermarché, Spar y la cadena de carnicerías De Laet & Van Haver. Varios responsables recibieron alertas durante la madrugada y acudieron a sus locales para intentar salvar parte de la mercadería.
En Irlanda, el grupo Musgrave confirmó un incidente cibernético que afectó los sistemas de refrigeración de 13 supermercados SuperValu. La empresa retiró preventivamente productos frescos y congelados mientras analizaba el alcance del problema.
En Estonia, la firma Kitman Coldtech informó que atacantes accedieron al ordenador que controlaba los sistemas de frío de una gran cadena comercial. Según la empresa, la rápida reacción de los técnicos evitó daños mayores.
Finlandia también reportó alteraciones en establecimientos del grupo K. La empresa Kesko confirmó variaciones anómalas de temperatura y abrió una investigación para determinar las causas.
Qué encontraron los técnicos
Las primeras investigaciones apuntan al mismo mecanismo. Los atacantes habrían modificado a distancia parámetros clave de los equipos de refrigeración. Los evaporadores pasaron al modo de desescarche, una función diseñada para eliminar hielo acumulado mediante calor.
Esa operación suele durar pocos minutos. En los establecimientos afectados, sin embargo, el sistema permaneció activo durante más tiempo del previsto.
El resultado fue devastador. En algunos comercios de Bélgica, frigoríficos y congeladores alcanzaron temperaturas cercanas a los 15°C. Otros casos llegaron hasta los 45°C, según medios locales.
Un antecedente inquieta a Europa
Lo ocurrido recuerda de forma casi exacta a un episodio que todavía está bajo investigación en Francia.
Entre el 11 y el 12 de octubre, más de 400 supermercados franceses sufrieron manipulaciones en sus sistemas de refrigeración. Cadenas como Intermarché, Carrefour, Monoprix, Netto, Coopérative U y E.Leclerc tuvieron que vaciar cámaras frigoríficas y destruir toneladas de mercadería.
Las pérdidas alcanzaron varios millones de euros. Los investigadores franceses detectaron entonces que los atacantes activaron de forma remota el mismo modo de desescarche utilizado ahora en distintos países europeos. En algunos comercios la temperatura también llegó a 50°C.
Aunque todavía no existen pruebas públicas que relacionen ambos episodios, el método es prácticamente idéntico.
La cadena alimentaria, el nuevo objetivo de los ciberdelincuentes
Las investigaciones en Francia se concentraron en sistemas de control de refrigeración fabricados por Danfoss y Dixell. Especialistas habían advertido meses antes sobre vulnerabilidades que permitían tomar el control remoto de determinados controladores industriales.
Por ahora no existen pruebas públicas que vinculen los incidentes registrados esta semana con el ataque francés. Tampoco se conoce quién está detrás de los hechos.
Sin embargo, los episodios exponen una amenaza creciente para el sector alimentario: los ataques ya no buscan únicamente robar información o secuestrar sistemas informáticos. También apuntan a infraestructuras operativas capaces de provocar pérdidas económicas inmediatas y afectar el abastecimiento.
Las autoridades europeas investigan si los incidentes responden a acciones aisladas o forman parte de una campaña más amplia contra sistemas críticos vinculados a la producción, conservación y distribución de alimentos.
Con información de BAE Negocios - Grupo Crónica.