Chile habilitará un corredor marítimo para abastecer a las Islas Malvinas y desata tensión diplomática con la Argentina
El buque de carga Danstar zarpó desde el puerto de Valparaíso a Punta Arenas, marcando el inicio de la fase preparatoria de la nueva ruta marítima con las Islas Malvinas que impulsa Chile. El objetivo es abastecer al archipiélago —territorio argentino bajo ocupación ilegítima del Reino Unido—, la iniciativa logística encendió las tensiones diplomáticas entre Buenos Aires y Santiago.
Este nuevo frente de conflicto se produce en un escenario en el que Argentina reclama su soberanía sobre las Islas Malvinas y sus recursos naturales. Acudió al Tribunal del Mar para frenar el proyecto petrolero “Sea Lion“, impulsado de forma ilegítima por Gran Bretaña en el Atlántico Sur.
En este escenario, la diputada nacional Agustina Propato (UP) presentó un proyecto de ley para declarar que el tránsito de naves vinculadas a la logística, defensa, pesca e hidrocarburos hacia las islas no constituye un “Paso Inocente”. “La defensa de nuestra integridad territorial exige actos concretos frente al abastecimiento de la ocupación ilegítima”, argumentó. Propuso prohibir el tránsito de buques infractores y aplicar sanciones reales para proteger la soberanía nacional.
Nuevo corredor
La navegación de la nave de la naviera chilena Easter Island Logistics hacia la Región de Magallanes marca el puntapié inicial para establecer una ruta comercial marítima directa entre Punta Arenas y Puerto Argentino, un enclave operacional que busca abastecer a las Islas Malvinas desafiando el equilibrio geopolítico regional.
El plan de operaciones contempla que el Danstar ingrese a los astilleros de la Armada de Chile (ASMAR), ubicados en el Estrecho de Magallanes en la ciudad de Punta Arenas, en el extremo sur de Chile continental, una localidad históricamente hermanada con ciudades santacruceñas como Río Gallegos y Río Turbio.
En esta base naval y astillero estatal se ejecutarán los trabajos de mantenimiento, inspección técnica y acondicionamiento estructural para preparar la embarcación ante las exigencias meteorológicas y oceánicas del Atlántico Sur. La compañía prevé inaugurar la ruta regular a más tardar durante los primeros días de diciembre de 2026. La naviera definió públicamente este traslado como un avance en la solución de transporte marítimo y conectividad regional, según el sitio Polar Comunicaciones.
La travesía une dos puertos clave de la geografía austral. Punta Arenas, capital regional chilena situada en la margen continental del Estrecho de Magallanes, opera como la principal plataforma logística del sur transandino y puerta de entrada al paso interoceánico. Por su parte, Puerto Argentino es el centro administrativo y puerto principal de las Islas Malvinas, territorio argentino objeto de una disputa de soberanía colonial ocupado por el Reino Unido y reconocido por las Naciones Unidas.
El itinerario marítimo abarca cerca de 900 kilómetros saliendo desde el Estrecho de Magallanes hacia el Océano Atlántico, estimándose una travesía de dos días y medio.
En sus primeros viajes, transportará víveres, insumos de construcción, cemento, repuestos, carga congelada y gas licuado a tarifas promocionales. Esta conexión reduce a más de la mitad la distancia del circuito comercial del archipiélago, que históricamente ha dependido del puerto de Montevideo, Uruguay, a unos 2.000 kilómetros.
El despliegue de esta arteria logística reabre un foco de fuerte fricción diplomática entre la Argentina y Chile. Al salir a las aguas del Atlántico sudoccidental, la embarcación transitará por sectores alcanzados por la jurisdicción marítima de la República Argentina. Bajo la vigencia del Decreto PEN 256/2010, todo buque que pretenda transitar entre puertos ubicados en el territorio continental argentino y puertos situados en las Islas Malvinas debe solicitar una autorización previa expresa ante la autoridad marítima argentina.
La gerencia de Easter Island Logistics ya advirtió públicamente que no tramitará dicho permiso.
Si bien las autoridades argentinas descartaron acciones de interceptación o bloqueos a la nave, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, encuadró la operación dentro de los tratados de navegación bilaterales. En tanto, sectores del Congreso chileno, como el legislador Karim Bianchi, impulsaron planteos de represalias comerciales ante eventuales restricciones, según informaron “Agenda Malvinas” y “24 Horas”.
A este escenario se suman movimientos diplomáticos y militares de alto nivel. La visita del embajador del Reino Unido en Chile, David Concar, a Punta Arenas para estrechar la cooperación naval y antártica, sumada a contactos directos entre el primer ministro británico Andy Burnham y el presidente chileno José Antonio Kast, evidenciaron el respaldo explícito de Londres a este enlace comercial.
En paralelo, el gabinete chileno ratificó la defensa del libre comercio portuario de sus empresas locales y anunció el incremento del presupuesto operativo castrense e infraestructura militar en Magallanes.
Frente a la controversia, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, justificó el proyecto en declaraciones exclusivas a La Opinión Austral y LU12 AM680. Encuadró el acuerdo en el plano comercial al sostener que “esto es generar empleo y yo creo que los alcaldes tienen que preocuparse de eso”.
Asimismo, detalló que las gestiones buscaron captar la demanda de insumos que las islas realizan habitualmente en otros puntos de la región: “Hoy la gente de la isla compra gas licuado, la leche, el arroz en Montevideo. Lo que están pidiendo es comprar como siempre se vendió en su momento y hay un interés de empresas chilenas en nuestra región para también vender”.
Radonich remarcó además que la iniciativa no altera la postura histórica de Santiago: “Bajo ningún punto de vista está en duda la posición que tiene Chile respecto de la reclamación argentina”.
Agenda antártica
Aunque la apertura del corredor martítimo entre Punta Arenas y las Islas Malvinas responde a una dinámica de cabotaje y suministro insular, la reactivación de estos roces diplomáticos impacta de forma directa en el relacionamiento estratégico integral entre la Argentina y Chile, salpicando la futura agenda sobre Antártida.
Ambas naciones mantienen reclamos de soberanía territorial sobre la península antártica y especialistas señalan como el analista político e internacionalista chileno Guillermo Holzmann y exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Argentina, Guillermo Carmona, sostienen que la estrategia geopolítica sobre la pretensión d elas grandes potencias es que Argentina y Chile unifiquen la agenda sobre la Antártida.
Con información de La Opinión Austral - Grupo Crónica.