Ley Salomé en Chubut
“Chubut puede ser una provincia ordenada en materia de cannabis medicinal”
La reglamentación de la Ley Provincial I N.º 790, conocida como Ley Salomé, abre una nueva etapa para el cannabis medicinal y el cáñamo industrial en Chubut. La normativa establece condiciones para el autocultivo, la participación de organizaciones y empresas, y la incorporación de farmacias al circuito de abastecimiento de pacientes.
En diálogo con Diario Crónica, el abogado Martín Galíndez, presidente de la asociación civil Cannabis Medicinal Comodoro (CAMECO), analizó los alcances de la medida y los desafíos que quedan por delante.
La organización fue fundada en Comodoro Rivadavia para promover, asesorar y facilitar el acceso informado al uso terapéutico del cannabis y sus derivados.
“Desde el punto de vista legal, sienta las condiciones para que Chubut pueda ser una provincia ordenada en materia de cannabis medicinal y también de cáñamo industrial”, explicó Galíndez.
“Podemos festejar, pero no es que llegamos a donde tenemos que llegar”
El referente, que lleva más de una década vinculado a la temática, recordó que el reconocimiento del cannabis medicinal estuvo atravesado por prejuicios y años de reclamos.
“En estos 10 años la sociedad chubutense ha crecido mucho en esta materia y la verdad que para mí significa un paso más en algo que hay que seguir caminando”, expresó.
Aunque valoró la reglamentación, advirtió que todavía resta definir procedimientos para que pacientes, organizaciones y empresas puedan ejercer los derechos previstos.
“Podemos festejar, pero no es que llegamos a donde tenemos que llegar. Todavía nos queda la operatividad de esta norma”, sostuvo.
Galíndez explicó que el desafío será transformar las disposiciones legales en autorizaciones y mecanismos de acceso efectivos.
Autocultivo: la diferencia entre el registro provincial y el nacional
Uno de los cambios previstos es la creación del Registro de Usuarios de Cannabis de Chubut (REUSCCH), destinado a instrumentar las autorizaciones provinciales para el autocultivo medicinal.
Según Galíndez, el sistema tendrá características similares al registro nacional REPROCANN, ya que requerirá la intervención de un médico para vincular al paciente con el programa.
Sin embargo, señaló una diferencia importante: la validez territorial de las autorizaciones.
Mientras que el REPROCANN tiene alcance nacional, todavía existen dudas sobre el reconocimiento de una credencial provincial fuera de Chubut.
“Los requisitos son similares, pero la utilidad para el autocultivo en Chubut y a nivel nacional es distinta”, explicó.
Las farmacias y el acceso a tratamientos
Otro de los puntos destacados es la posibilidad de incorporar a las farmacias al abastecimiento de cannabis medicinal.
Galíndez aclaró que no se tratará de una comercialización de venta libre, sino de un sistema sujeto a prescripción médica y establecimientos autorizados.
“No cualquier médico va a poder recetar cannabis y no cualquier farmacia va a estar en condiciones de suministrar la materia vegetal”, señaló.
En ese sentido, pidió que el sector farmacéutico se involucre en la implementación y destacó la importancia de contar con un circuito regulado para los pacientes.
“Creo que como posibilidad las farmacias van a cumplir, siempre y cuando se preparen y lo acepten, un rol fundamental en el abastecimiento de cannabis”, afirmó.
Respecto de los productos que podrían ofrecerse, mencionó aceites, flores y otros derivados, aunque aclaró que todavía deben definirse los alcances concretos de su comercialización.
La capacitación médica, otro desafío
Galíndez también se refirió a la formación de los profesionales de la salud y sostuvo que, si bien existen médicos capacitados para indicar tratamientos con cannabis, todavía persiste el desconocimiento en parte del sector.
“El cannabis medicinal es una posibilidad para la humanidad donde los médicos juegan un rol fundamental”, expresó.
Como ejemplo, mencionó a los profesionales vinculados a CAMECO, entre ellos Maní Corchuelo Blasco y Alexis Aguirre, quienes trabajan en la temática desde el ámbito sanitario.
Una oportunidad productiva para Chubut
Además del acceso medicinal, Galíndez destacó las posibilidades económicas vinculadas al cannabis y al cáñamo industrial.
Señaló que ambas actividades pueden generar empleo, demandar mano de obra y abrir nuevas oportunidades de inversión, además de impulsar desarrollos tecnológicos.
Para el presidente de CAMECO, la reglamentación constituye un avance después de años de trabajo de pacientes, cultivadores y organizaciones. No obstante, insistió en que el próximo paso será resolver los aspectos pendientes para que las posibilidades contempladas en la Ley Salomé se traduzcan en derechos efectivos para los chubutenses.