2026-10-25

UFC

Ailín Pérez lo puede todo

La argentina fue madre joven, trabajó en un cabaret, tiene OnlyFans y hoy hace historia en la UFC. Vive en Miami, ocupa el segundo puesto del ranking del peso gallo femenino de la UFC y sueña con ser campeona.

Su historia de sacrificio, una frase desafiante y el camino que la llevó a la élite de las artes marciales mixtas.

Ailín Pérez terminaba de trabajar a las cinco y media de la mañana y emprendía el regreso a casa a pie para ahorrarse el dinero del colectivo allá por 2018. En Camboriú, Brasil, se ganaba la vida como personal de seguridad en un cabaret. Necesitaba cada peso para comprar los pañales de su hijo. Ocho años después, aquella joven que atravesaba zonas peligrosas para salir adelante se convirtió en una de las grandes figuras argentinas de la UFC y quedó a las puertas de una oportunidad por el título mundial.

Nacida el 5 de octubre de 1994 en Hurlingham, provincia de Buenos Aires, Ailín Luciana Pérez alcanzó el segundo puesto del ranking del peso gallo femenino de la UFC, la mejor posición conseguida por un argentino en la historia de la compañía, según los datos consignados en esta historia. Su presente contrasta con una trayectoria marcada por las dificultades económicas, la maternidad temprana y una convicción que nunca abandonó, que fue la de triunfar en las artes marciales mixtas (MMA).

Su relación con los deportes de combate comenzó cuando tenía 11 años, en Zárate. Allí empezó a practicar kung-fu junto a su padre y sus hermanos. Con el tiempo, descubrió que quería ir más allá y apostar por una disciplina que le permitiera competir profesionalmente.

"Yo empecé de niña a entrenar con 11 años kung-fu, en la ciudad de Zárate", le contó al diario La Nación. Después de explorar otras modalidades de lucha, tomó una decisión que cambiaría su vida: quería dedicarse a las MMA.

De criar sola a trabajar de madrugada en Brasil

La maternidad llegó cuando todavía era muy joven y Pérez tuvo que afrontar prácticamente sola la crianza de su hijo. Con el objetivo de sumar experiencia en las artes marciales, se trasladó a Brasil, donde las necesidades económicas la llevaron a aceptar un empleo como personal de seguridad en un cabaret de Camboriú.

Su tarea consistía en proteger a las mujeres que trabajaban en el lugar. Sin embargo, el peligro no terminaba cuando concluía su turno: al salir de madrugada, muchas veces regresaba caminando por zonas de favelas para no gastar dinero en transporte.

"Tenía que trabajar de seguridad para poder mantener a mi hijo", recordó. También reconoció los riesgos que enfrentó durante esa etapa: "Muchas veces estuve en peligro, no sólo dentro del tatami".

Mientras intentaba sostener a su familia, también avanzaba en su carrera deportiva. En diciembre de 2018 se consagró campeona gallo de la CFU en Uruguay y, años más tarde, conquistó el cinturón de Samurai Fight House. Fueron pasos importantes en un recorrido que terminaría llevándola a la principal organización de MMA del mundo.

Una racha que la llevó a la cima

Pérez debutó en la UFC en septiembre de 2022, en París, con una derrota por sumisión ante Stephanie Egger. Lejos de quedar condicionada por ese comienzo, reaccionó con una seguidilla de victorias que la instaló entre las protagonistas de su división.

En 2023 derrotó a Ashlee Evans-Smith y Lucie Pudilová. Al año siguiente superó a Joselyne Edwards y Darya Zheleznyakova, a quien sometió en el primer asalto. Después de ese triunfo, celebró bailando de espaldas frente a su rival, un gesto que se convirtió en una de sus marcas registradas y también despertó críticas en Estados Unidos.

La argentina siguió sumando resultados positivos frente a Karol Rosa, Macy Chiasson y Norma Dumont. Esta última victoria fue especialmente importante para su carrera: el 26 de septiembre, en la pelea coestelar de UFC Vegas 121, en Las Vegas, Pérez se impuso por decisión unánime, con tres tarjetas de 29-28.

El combate estuvo rodeado de tensión desde la previa. Después del fallo, la argentina volvió a bailar y Dumont reaccionó, por lo que tuvo que intervenir el personal de seguridad. La brasileña cuestionó duramente la decisión de los jueces y calificó el resultado como "uno de los mayores absurdos" de la historia del MMA.

Más allá de la polémica, el triunfo le permitió extender su racha a siete victorias consecutivas, una de las más destacadas en la historia del peso gallo femenino. Además, ascendió al segundo lugar del ranking de la categoría y consolidó una marca inédita para un representante argentino en la UFC.

OnlyFans

La vida de Pérez también tiene una faceta que nunca intentó ocultar: su cuenta en OnlyFans. Antes de consolidarse en la UFC, trabajó como instructora de fitness y buscó distintas alternativas para financiar su carrera y afrontar los gastos cotidianos.

La plataforma de contenido por suscripción se convirtió durante un tiempo en una fuente fundamental para pagar el alquiler. En una entrevista con La Nación, explicó cómo tomó la decisión de abrir su cuenta: "Vi luz verde, luz verde dólar, entonces me tiré".

La luchadora fue sincera al comparar los ingresos de esa actividad con los que percibe por sus combates. Según contó, la diferencia sigue siendo "abismal". De todos modos, aclaró que tiene límites y que regula su participación en la plataforma: "Yo no pretendo ser millonaria con OnlyFans. Igual lo controlo, paro un poco".

"Soy la Maradona de la UFC"

Con una historia de superación detrás y un lugar entre las mejores de su categoría, Pérez construyó una personalidad tan reconocible como su estilo de celebración. Su confianza no pasa inadvertida y suele quedar expuesta tanto en las conferencias de prensa como en los cruces con sus rivales.

En la previa de su pelea contra Dumont, la argentina resumió su ambición con una frase contundente que le dijo a Clarín: "Soy la Maradona de la UFC".

La declaración refleja la dimensión que busca alcanzar en el deporte y la confianza con la que afronta el desafío más importante de su carrera. De volver caminando a casa al amanecer para ahorrar el pasaje a ocupar el segundo puesto del ranking mundial, Ailín Pérez convirtió una historia de sacrificio en una oportunidad concreta de pelear por la cima de la UFC.

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