2026-10-25

Trelew: los interrogantes detrás de una inversión anunciada por US$ 3.300 millones

El proyecto Atlas GigaHub promete una inversión de US$ 3.300 millones y una capacidad de procesamiento de gran escala. Sin embargo, la firma impulsora no registra antecedentes en la construcción de centros de datos, mientras que su socio tecnológico enfrenta restricciones comerciales en Estados Unidos. También persisten interrogantes sobre el financiamiento y el impacto ambiental de la iniciativa.

El anuncio de un megacentro de datos en Trelew posicionó a Chubut en el mapa de las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial y la infraestructura tecnológica. La propuesta, presentada por la empresa de capitales polacos Green Capital, contempla una inversión estimada de 3.300 millones de dólares y una capacidad informática máxima proyectada de 3.000 megavatios (MW).

Sin embargo, detrás de las cifras millonarias aparecen una serie de interrogantes sobre la trayectoria de la compañía, la financiación necesaria para concretar las obras y la participación de una firma china alcanzada por restricciones en Estados Unidos.

Una investigación publicada por Chequeado, realizada por el periodista José Giménez, puso el foco en estos aspectos y también advirtió sobre la falta de información pública relacionada con el consumo de agua, la demanda energética y las posibles consecuencias ambientales del emprendimiento.

El proyecto, denominado Atlas GigaHub, cuenta con el respaldo institucional del Gobierno de Chubut, encabezado por Ignacio Torres, pero todavía existen cuestiones centrales que deberán aclararse para determinar su viabilidad.

Green Capital: una empresa energética que busca ingresar al negocio de los datos

Green Capital es una compañía vinculada principalmente con el desarrollo de energías renovables y pertenece al empresario polaco MichaÅ‚ Polanowski, quien controla la totalidad de su capital societario, según los registros oficiales de Polonia citados por la investigación.

Aunque la firma tiene experiencia en iniciativas energéticas, no registra antecedentes en la construcción de centros de datos de las características anunciadas para Trelew.

Este dato resulta relevante porque Atlas GigaHub no se presenta como una instalación tecnológica convencional. Su dimensión proyectada lo ubicaría dentro de la categoría de centros de datos de hiperescala, diseñados para procesar y almacenar enormes volúmenes de información.

Se trata de infraestructura que puede ser utilizada por empresas dedicadas al desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, servicios digitales y procesamiento informático de alta complejidad.

De acuerdo con la estrategia comercial difundida por Green Capital, su objetivo no es desarrollar modelos propios de inteligencia artificial, sino ofrecer capacidad de procesamiento a otras compañías que necesiten utilizar ese tipo de infraestructura.

La empresa también anunció iniciativas similares en Santa Cruz, Escobar y distintos países, entre ellos Sudáfrica, Rumania, Bulgaria y Egipto. No obstante, anunciar proyectos no equivale a acreditar su construcción o puesta en funcionamiento, una diferencia importante al evaluar la trayectoria de cualquier inversor.

Ceo de GreenCapital

 

El antecedente de Comodoro: un anuncio que no se concretó

La presencia de Green Capital en Chubut no comenzó con el proyecto de Trelew.

En 2024, la compañía había anunciado una iniciativa para desarrollar una planta de producción de hidrógeno verde en Comodoro, presentada como una oportunidad para aprovechar el potencial energético de la región. Sin embargo, no llegó a concretarse.

Esto no significa que el proyecto Atlas GigaHub necesariamente vaya a correr la misma suerte. Sin embargo, sí plantea la necesidad de conocer cuáles son las garantías de inversión, los plazos comprometidos y las condiciones concretas que permitirían avanzar desde la presentación pública hasta la ejecución de las obras.

Una inversión de US$ 3.300 millones que todavía busca financiamiento

Uno de los principales puntos de atención está relacionado con el financiamiento del emprendimiento.

Green Capital informó que busca obtener los recursos necesarios para construir tanto el centro de datos como la infraestructura energética que permitiría abastecerlo mediante fuentes renovables.

La cifra global anunciada alcanza los US$ 3.300 millones, aunque la información disponible no permite establecer qué proporción de ese monto ya cuenta con financiamiento asegurado.

El desarrollo se plantea por etapas. La primera contempla alcanzar una capacidad inicial de 300 MW para 2029, mientras que los 3.000 MW corresponden al potencial máximo proyectado.

La diferencia es sustancial: la capacidad inicial representa apenas una décima parte de la escala final anunciada.

Además, los megavatios utilizados para describir la capacidad informática hacen referencia a la potencia destinada al funcionamiento de procesadores, sistemas de almacenamiento y redes. No deben confundirse automáticamente con la demanda eléctrica total de la instalación, que también depende de otros componentes, como los sistemas de refrigeración.

La compañía también vinculó sus iniciativas con Global Gateway, el programa de la Unión Europea destinado a promover inversiones internacionales en energía, transporte y digitalización.

Sin embargo, la presentación de un proyecto dentro de ese marco no demuestra por sí sola que exista una financiación europea aprobada o desembolsada para su construcción.

Por eso, entre los aspectos que todavía requieren precisiones figuran la identidad de los financiadores, las condiciones de los acuerdos y el cronograma de ejecución.

Envision Energy: el socio chino que enfrenta restricciones en Estados Unidos

Otro de los puntos centrales de la investigación está relacionado con Envision Energy, una compañía china especializada en turbinas eólicas, almacenamiento energético y otras soluciones tecnológicas.

La empresa fue mencionada como socia estratégica de Green Capital para el desarrollo de Atlas GigaHub.

Su fundador y director ejecutivo, Zhang Lei, fue integrante del Congreso Nacional del Pueblo de China, un antecedente político señalado en la investigación de Chequeado.

Envision tiene presencia internacional en el sector de las energías renovables y antecedentes de actividad en Argentina. Desde 2019 participa en emprendimientos eólicos ubicados en Bahía Blanca y Mayor Buratovich, en la provincia de Buenos Aires.

También cuenta con experiencia vinculada con centros de datos en Asia.

Sin embargo, su participación en el proyecto chubutense introduce una dimensión geopolítica: las restricciones estadounidenses aplicadas a determinadas empresas y proveedores relacionados con China.

Según la investigación, Envision está vinculada con el fabricante de baterías AESC, del que posee una participación mayoritaria. Esa relación societaria aparece entre los antecedentes relevantes para las limitaciones de contratación y los beneficios fiscales establecidos por la legislación estadounidense.

Las medidas citadas incluyen restricciones para determinadas contrataciones vinculadas con el Departamento de Defensa y limitaciones fiscales aplicables a empresas que cumplen ciertos criterios de vinculación extranjera.

Es importante precisar que estas restricciones no equivalen a una prohibición general de operar en Argentina, ni permiten concluir que la participación de Envision en Chubut constituya por sí misma una irregularidad.

Su relevancia radica en las posibles implicancias comerciales y estratégicas de incorporar a un proveedor alcanzado por determinadas limitaciones en el mercado estadounidense.

La disputa entre Estados Unidos y China también atraviesa el proyecto

El vínculo entre Green Capital y Envision se conoce en medio de las tensiones entre Estados Unidos y China por el control de tecnologías estratégicas.

En Argentina, esa disputa se manifestó recientemente a través de cuestionamientos del embajador estadounidense Peter Lamelas a la utilización de equipamiento de empresas chinas en proyectos energéticos y tecnológicos.

El diplomático también planteó advertencias relacionadas con una eventual compra de tecnología Huawei por parte de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos de Neuquén.

En ese contexto, la presencia de una compañía china en un emprendimiento destinado a ofrecer infraestructura de procesamiento informático podría atraer atención internacional.

No obstante, la participación de Envision no demuestra que el futuro centro de datos vaya a utilizar equipamiento informático chino ni que exista acceso a la información procesada por terceros. Esos aspectos dependerán del diseño tecnológico, los proveedores finalmente contratados y las condiciones de operación.

La distinción es importante porque el proyecto todavía se encuentra en una etapa en la que varios de sus componentes no fueron detallados públicamente.

Agua, electricidad e impacto ambiental: las preguntas pendientes en Trelew

Más allá de la estructura empresarial y el origen de los capitales, uno de los principales interrogantes para la comunidad chubutense está relacionado con el impacto ambiental del megacentro de datos.

Este tipo de instalaciones necesita electricidad para operar sus equipos y sistemas de refrigeración. Dependiendo de la tecnología elegida, también puede requerir cantidades significativas de agua para mantener temperaturas adecuadas.

Tampoco se habían difundido precisiones que permitieran evaluar integralmente el impacto ambiental del desarrollo.

La falta de esos datos generó inquietud entre vecinos de la zona, que reclaman conocer las consecuencias que podría tener una infraestructura de semejante escala sobre los recursos disponibles.

Entre las preguntas pendientes se encuentran el origen del agua que utilizaría el emprendimiento, las tecnologías previstas para reducir su consumo, la forma en que se garantizaría el abastecimiento energético y los posibles efectos del ruido producido por los equipos.

La empresa plantea que utilizará energía eólica y solar, pero todavía resulta necesario conocer cómo se implementaría ese esquema y qué mecanismos permitirían sostener la operación durante los períodos de menor generación renovable.

Una oportunidad tecnológica que deberá demostrar su viabilidad

La posibilidad de instalar en Trelew un centro de datos de hiperescala abre expectativas para la economía provincial.

Un emprendimiento de estas características podría representar una oportunidad para ampliar la infraestructura digital y diversificar las actividades productivas de Chubut, aunque sus efectos concretos sobre el empleo, los proveedores locales y la economía regional todavía no están cuantificados en la información disponible.

Por eso, el análisis del proyecto no puede limitarse a los millones de dólares anunciados o a la magnitud de su capacidad tecnológica.

También requiere conocer la solidez financiera de los inversores, los compromisos contractuales, los antecedentes empresariales, las condiciones ambientales y los beneficios verificables para la provincia.

En una provincia que busca nuevas alternativas económicas, el desafío será convertir las expectativas en compromisos verificables y garantizar que cualquier inversión de esta escala avance con información pública, controles ambientales y reglas claras.

 

Esta nota fue elaborada con redacción propia a partir de la investigación periodística “Una empresa sin antecedentes y un socio chino con restricciones en EE.UU., detrás del anuncio del mega datacenter en Chubut”, realizada por José Giménez y publicada por Chequeado.

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