Reino Unido pidió apoyo a Chile por Malvinas
El Gobierno del Reino Unido solicitó el respaldo de Chile a su posición sobre las Islas Malvinas, durante una conversación telefónica entre el primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente chileno, José Antonio Kast. El contacto se produjo en un contexto de creciente cooperación bilateral en materia de defensa, comercio e infraestructura, con iniciativas que también involucran al Atlántico Sur.
Según informó Downing Street, el mandatario británico planteó la importancia de garantizar que los habitantes del archipiélago puedan ejercer lo que Londres considera su derecho a la autodeterminación, uno de los principales argumentos utilizados por el Reino Unido para sostener su posición sobre las islas.
El planteo se contrapone con la postura histórica de Argentina, que sostiene que existe una disputa de soberanía pendiente de resolución y reclama la apertura de negociaciones bilaterales conforme a las resoluciones de las Naciones Unidas.
La conversación también abordó posibilidades de ampliar la cooperación en defensa, seguridad, ciencia, comercio e inversiones, en una relación que adquiere relevancia por la ubicación estratégica del extremo austral del continente.
Londres busca respaldo para su posición sobre Malvinas
La cuestión Malvinas fue uno de los temas abordados durante el diálogo entre Burnham y Kast, en momentos en que el Reino Unido impulsa nuevos vínculos políticos, económicos y logísticos con Chile.
De acuerdo con el comunicado británico, el primer ministro expresó su interés en que Santiago acompañe la posición de Londres respecto del futuro del archipiélago.
El Reino Unido sostiene que los habitantes de las islas deben decidir sobre su estatus político mediante el principio de autodeterminación.
Sin embargo, la posición argentina considera que ese principio no resulta aplicable en los términos planteados por Londres, debido a que se trata de una controversia territorial entre dos Estados reconocida por la Organización de las Naciones Unidas.
La Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1965, reconoció la existencia de la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e instó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica.
En ese marco, cualquier modificación en las posiciones diplomáticas de los países sudamericanos sobre Malvinas adquiere especial importancia para la política exterior argentina.
Una conexión marítima entre Punta Arenas y las islas
Uno de los proyectos que acompaña el acercamiento entre Londres y Santiago es la apertura de una ruta comercial marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, en las Islas Malvinas.
Según la información difundida, la conexión estará a cargo de la naviera Eastern Island y su puesta en funcionamiento está prevista entre noviembre y diciembre de este año.
La iniciativa permitiría fortalecer el abastecimiento y la conectividad logística del archipiélago mediante un enlace directo con el extremo sur de Chile.
Este proyecto se suma a otros mecanismos de cooperación que el Reino Unido busca desarrollar en la región, especialmente en actividades relacionadas con el transporte, los servicios y la infraestructura.
La importancia estratégica de Punta Arenas radica en su ubicación como centro logístico de la región de Magallanes, con conexiones marítimas hacia el Atlántico Sur y la Antártida.
Para Londres, una mayor vinculación con Chile representa la posibilidad de ampliar las alternativas de acceso comercial a las islas, en un escenario atravesado por la disputa de soberanía con Argentina.
Cooperación militar y proyectos navales
El acercamiento bilateral también comprende iniciativas relacionadas con la industria naval y la cooperación en defensa.
En los últimos días, el embajador británico en Chile, David Concar, recorrió Punta Arenas junto al alcalde Claudio Radonich, en una visita vinculada con proyectos de cooperación entre las armadas de ambos países y el desarrollo de infraestructura antártica.
Entre las propuestas analizadas se encuentra el ofrecimiento de la empresa británica Babcock International Group para transferir tecnología y participar en la construcción de fragatas Arrowhead 140 en los astilleros chilenos de Asmar.
La iniciativa tuvo como antecedente la visita de Nick Hine, exvicealmirante de la Marina Real británica y directivo de Babcock Marine.
A estas gestiones se sumaron reuniones del canciller chileno Pérez Mackenna con funcionarios británicos en Londres, destinadas a profundizar los vínculos bilaterales.
Por otra parte, el ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, anunció un refuerzo presupuestario para la región de Magallanes, hasta alcanzar los 2.885 millones de dólares, y confirmó el impulso a la conexión comercial con las islas.
Estas iniciativas forman parte de un escenario de mayor cooperación entre ambos países, aunque no implican por sí mismas que Chile haya modificado formalmente su posición diplomática sobre la soberanía de Malvinas.