2026-10-22

HABRÁ UNA MARCHA DE VECINOS AUTOCONVOCADOS

La muerte de las ballenas conmueve a Puerto Madryn y crece el reclamo por respuestas

La preocupación por la mortandad de ballenas en las costas de Puerto Madryn comienza a trasladarse a las calles.

En medio de la conmoción que genera la pérdida de ejemplares de ballena franca austral, vecinos autoconvocados convocaron a una manifestación pacífica para reclamar respuestas y conocer qué está sucediendo con una de las especies más emblemáticas de la Patagonia.

La cita será este sábado a partir de las 15:00 en el Monumento a la Cola de la Ballena, un punto simbólico de la ciudad que se convertirá en escenario de un reclamo que busca trascender la indignación y poner el foco en la necesidad de información científica, investigación y transparencia.

La iniciativa comenzó a circular en redes sociales con un mensaje que refleja el sentimiento de una comunidad estrechamente vinculada con el mar y acostumbrada a recibir cada año a las ballenas. "Crecimos viendo a las ballenas volver cada año y este año vimos cómo la mitad de los ballenatos no volvieron", expresaron los organizadores, al describir el impacto que genera la situación.

El planteo no apunta a señalar responsables de manera anticipada, sino a exigir explicaciones sobre un fenómeno que despierta inquietud y demanda respuestas. "No estamos acá para señalar a nadie. No buscamos culpables, buscamos respuestas", remarcaron.


Un reclamo que apunta a la transparencia

La convocatoria pone en el centro la necesidad de contar con información precisa sobre la mortandad y conocer los resultados de los estudios que permitan esclarecer sus posibles causas.

Los vecinos reclaman informes, análisis del agua y acceso transparente a los datos, en un contexto en el que la protección de la fauna marina vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública.

La muerte de estos animales no representa solamente una preocupación ambiental. También interpela a una ciudad cuya identidad, actividad turística y relación con la naturaleza están profundamente ligadas a la presencia de las ballenas en el Golfo Nuevo.

Por eso, los impulsores de la movilización proponen una forma particular de expresar el reclamo: reunirse sin gritos, en silencio y con alguna prenda negra, como símbolo de duelo por los ejemplares muertos y de preocupación por lo que pueda ocurrir en las próximas temporadas.

La invitación está abierta a quienes quieran acercarse caminando por la costa o participar desde el agua, en kayak, tabla o nadando, siempre que puedan hacerlo de manera segura. También proponen realizar un abrazo simbólico sobre la arena.


El silencio como forma de exigir respuestas

En una ciudad acostumbrada a celebrar cada temporada el regreso de las ballenas, la convocatoria busca transformar la tristeza en un pedido colectivo de explicaciones. La intención es que la preocupación de los vecinos se traduzca en información pública, investigaciones y medidas que permitan comprender el alcance de la mortandad.

La movilización del sábado tendrá así un doble significado: despedir simbólicamente a los animales que murieron y reclamar que se esclarezca qué está pasando en el mar patagónico.

Porque detrás de cada ejemplar perdido hay una señal de alarma que la comunidad no quiere dejar pasar. Y frente a esa preocupación, el mensaje de los vecinos es claro: no buscan culpables anticipados, sino respuestas sustentadas en estudios, datos y transparencia.

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