Langostino en Chubut: una prospección clave definirá el futuro de la temporada 2026/2027
La cuenta regresiva para la temporada de langostino 2026/2027 ya comenzó, pero la apertura de la pesquería todavía depende de una serie de variables que mantienen en expectativa a empresarios y trabajadores. El próximo lunes 26 de octubre arrancará la prospección en aguas provinciales de Chubut, un relevamiento que será determinante para conocer el estado del recurso y establecer si están dadas las condiciones para iniciar la actividad comercial.
El operativo se extenderá durante cuatro días, siempre que el clima lo permita, y contará con 20 embarcaciones. De ese total, 16 lugares estarán disponibles para la flota amarilla provincial, mientras que cada barco deberá llevar un observador a bordo para registrar los resultados de las capturas.
El presidente de la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACh), Gustavo González, confirmó a Crónica que la entidad definirá qué embarcaciones participarán del relevamiento. Si la cantidad de interesados supera los cupos disponibles, la selección se realizará mediante un sorteo.
Más allá de la organización de la flota, la principal incógnita está en el agua. La prospección deberá determinar cuánto langostino hay, qué tamaño tienen los ejemplares y en qué condiciones se encuentra el recurso para sostener una explotación comercial.
“Tenemos toda la expectativa y el deseo de que la prospección resulte positiva”, señaló González. Sin embargo, reconoció que las condiciones meteorológicas generan preocupación en la previa de una etapa que puede marcar el rumbo de toda la temporada.
Tres indicadores definirán la apertura
La presencia de langostino no será suficiente para habilitar la pesca comercial. Los resultados deberán cumplir con tres parámetros técnicos que permitirán establecer si el recurso reúne las condiciones necesarias para su explotación.
El primero será el rendimiento de las capturas por hora de arrastre. Según explicó González, el volumen deberá superar los 70 kilos por hora para alcanzar el umbral previsto para la apertura.
También será determinante el tamaño de los ejemplares. La muestra deberá presentar una proporción adecuada de langostino de talla comercial, de categoría L3 o superior, sin que predominen los ejemplares juveniles.
El tercer aspecto será la captura incidental de otras especies, que no deberá superar el 10% del total, de acuerdo con los parámetros mencionados por el dirigente empresario.
La evaluación conjunta de estos indicadores será la que determine los próximos pasos. Con los datos del relevamiento, la Secretaría de Pesca deberá resolver si habilita la temporada, en qué sectores y bajo qué condiciones.
Si los resultados no alcanzan los niveles esperados, la apertura podría postergarse y realizarse una nueva prospección entre siete y diez días después. También existe la posibilidad de una habilitación parcial, con sectores abiertos a la actividad comercial y otros que permanezcan cerrados.
Por ese motivo, el relevamiento deberá completar los cuatro días previstos, incluso si en alguna de las áreas los resultados iniciales no son favorables. La extensión provincial exige reunir información suficiente para evitar decisiones anticipadas sobre la disponibilidad del recurso.
El trabajo se dividirá en dos sectores: durante las primeras dos jornadas, las embarcaciones operarán desde Isla Escondida hasta Bahía de Camarones; en las dos restantes, el relevamiento se trasladará al área norte, desde el norte de Isla Escondida, frente a Rawson, hasta la desembocadura del Golfo Nuevo.
El clima, una incógnita que preocupa a la flota
La disponibilidad de langostino en aguas provinciales es uno de los principales interrogantes de la próxima temporada. Los resultados obtenidos en aguas nacionales no garantizan un escenario similar dentro de las 12 millas marítimas bajo jurisdicción de Chubut, ya que se trata de áreas con características diferentes.
González explicó que la llegada del recurso a sectores próximos a la costa suele estar vinculada con los cambios estacionales y el aumento de las temperaturas. Sin embargo, advirtió que las condiciones actuales todavía no muestran con claridad el escenario que habitualmente favorece su presencia en aguas provinciales.
“Los peces son muy sensibles a las variables de presión y a los cambios de temperatura del agua”, sostuvo. Esas variaciones pueden modificar la distribución del langostino y desplazarlo entre distintas zonas, lo que dificulta anticipar dónde se concentrará el recurso al momento de iniciar la prospección.
A esa incertidumbre se suma el posible impacto del fenómeno de El Niño. Sus efectos sobre la actividad pesquera no tienen una consecuencia única: pueden generar condiciones favorables para la presencia del langostino en determinadas áreas o complicar su disponibilidad en otras.
En ese contexto, los próximos días serán fundamentales para conocer qué escenario enfrentará la flota. La prospección permitirá pasar de las expectativas a los datos concretos y determinar si Chubut está en condiciones de poner en marcha una nueva temporada o si deberá esperar para contar con mejores indicadores.
Acuerdos salariales y expectativas para el inicio de la actividad
Mientras la disponibilidad del recurso concentra la atención, el sector llega a esta instancia con las negociaciones salariales encaminadas. González destacó que durante este año se alcanzaron acuerdos tempranos con los gremios marítimos, una diferencia importante respecto de escenarios en los que las discusiones laborales demoraron el inicio de la actividad.
Según detalló, los entendimientos contemplan incrementos salariales cercanos al 26% en la mayoría de los casos y un marco de previsibilidad laboral hasta marzo.
Los acuerdos despejan, al menos por ahora, uno de los factores que pueden condicionar la salida de los barcos. Sin embargo, la posibilidad de comenzar a trabajar dependerá finalmente de lo que ocurra durante el relevamiento.
Con las condiciones laborales encaminadas, la atención del sector vuelve a centrarse en el mar. El 26 de octubre comenzará una evaluación que no solo definirá cuándo se podrá salir a pescar, sino también si el langostino está disponible en cantidad y calidad suficientes para sostener la temporada 2026/2027.