El Gobierno ocultó bajo secreto militar una nueva compra para las Fuerzas Armadas
El Gobierno nacional dispuso mantener bajo secreto militar una nueva compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas, una decisión que impide conocer públicamente los detalles de la operación. La medida quedó formalizada mediante el decreto 1205/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti.
La norma establece que la adquisición quedará bajo reserva, por lo que no se informarán las características del material que se incorporará, el monto de la operación, la identidad del proveedor ni cuál de las tres fuerzas armadas será la destinataria.
La decisión se apoya en un régimen que permite clasificar determinadas contrataciones como secreto militar cuando se consideran fundamentales para la preparación y el empleo de las Fuerzas Armadas. De esta manera, la operación queda exceptuada de los procedimientos habituales de publicidad y difusión de las compras estatales.
Qué se sabe de la adquisición
El decreto no especifica qué tipo de equipamiento se comprará ni brinda precisiones sobre el alcance de la operación. El expediente administrativo EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD tramita por una vía independiente de las adquisiciones anteriores de aviones de combate F-16. Además, la norma no identifica a la Fuerza Aérea como destinataria del nuevo material.
La Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa quedó a cargo de instrumentar los actos necesarios para concretar la compra.
La medida se fundamenta en la Ley de Defensa Nacional 23554, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas 24948 y el Decreto 9390/63, que contempla la clasificación como secreto militar de adquisiciones, fabricaciones o construcciones consideradas fundamentales para la defensa.
No es la primera compra bajo secreto militar
Desde diciembre de 2023, la administración de Milei recurrió en distintas oportunidades a este mecanismo para mantener bajo reserva contratos vinculados con el reequipamiento militar.
Entre los antecedentes figuran los decretos 370/24, 807/24 y 1073/24, relacionados con la compra de los aviones de combate F-16 a Dinamarca, la infraestructura necesaria para recibirlos y los contratos complementarios gestionados mediante el programa estadounidense de Ventas Militares al Extranjero (FMS).
También se encuentra el decreto 735/26, que clasificó como secreto militar una operación de exportación temporal de material de los F-16 para tareas de mantenimiento y actualización.
Un plan de modernización militar
La nueva adquisición se suma al programa de reequipamiento impulsado por el Gobierno nacional, que contempla la incorporación de aeronaves, vehículos blindados y sistemas destinados a reforzar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.
Según un relevamiento basado en registros del Sistema de Contrataciones Electrónicas y acuerdos bilaterales, entre diciembre de 2023 y agosto de 2026 el Estado destinó U$S 445.026.954 a armamento y equipamiento militar y de seguridad. De ese total, U$S 381,4 millones correspondieron a las Fuerzas Armadas y U$S 63,7 millones al área de Seguridad.
La principal adquisición fue la compra de 24 aviones de combate F-16 a Dinamarca, acordada en abril de 2024 por U$S 301,2 millones. El contrato contempla 16 aeronaves monoplaza y ocho biplaza, con pagos distribuidos en cinco cuotas anuales.
La nueva operación se conoce, además, en un contexto de tensión diplomática entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas. En las últimas semanas, el Gobierno anunció sanciones contra empresas que operan en el archipiélago sin autorización argentina, promovió denuncias penales y avanzó con un procedimiento de arbitraje internacional relacionado con el proyecto petrolero Sea Lion.
Sin embargo, el decreto 1205/2026 no establece una relación directa entre la adquisición clasificada como secreta y la disputa por las islas.