Francia: incendiaron un histórico ayuntamiento de 143 años y su cúpula se derrumbó
Una jornada de protestas masivas en Francia terminó con graves incidentes y la destrucción de gran parte del histórico ayuntamiento de Limoges, un edificio de 143 años que fue incendiado durante los disturbios registrados este sábado. Las llamas avanzaron por la estructura hasta provocar el derrumbe de su reconocida cúpula, en una escena que quedó registrada por numerosos testigos.
El incendio se produjo en medio de las movilizaciones convocadas en diferentes ciudades francesas contra el aumento del costo de vida y el encarecimiento de los combustibles, reclamos que derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, bloqueos de rutas y daños en edificios públicos.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran cómo el fuego consumió el techo del ayuntamiento mientras cientos de personas observaban desde las inmediaciones. Minutos después, la cúpula cedió y cayó sobre los pisos inferiores, lo que provocó expresiones de sorpresa y preocupación entre quienes presenciaban el episodio.
Un edificio histórico quedó prácticamente destruido
El prefecto local, Maurice Barate, confirmó la magnitud de los daños y describió lo ocurrido como un ataque intencional contra el patrimonio público.
Según explicó a France 24, el edificio quedó "prácticamente destruido" y buena parte de su estructura sufrió daños irreversibles.
"El techo se derrumbó sobre los pisos inferiores, a excepción del ala oeste, y dos tercios del exterior ya desaparecieron", señaló el funcionario.
Barate también calificó el incendio como un "acto deliberado de vándalos", en referencia a las personas que habrían ingresado al edificio para provocar las llamas.
De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, un grupo de manifestantes con los rostros cubiertos comenzó incendiando un patrullero estacionado frente al ayuntamiento. Posteriormente, algunos de ellos rompieron ventanas, ingresaron al inmueble y prendieron fuego en su interior.
Las llamas se propagaron rápidamente y alcanzaron el techo, mientras los bomberos intentaban contener el avance del incendio.
El operativo se desarrolló ante la mirada de cientos de vecinos que se acercaron al centro de Limoges. Entre las escenas registradas, se observó a un trabajador municipal llorando mientras recibía el acompañamiento de un concejal.
Durante los disturbios también se denunciaron saqueos en comercios del centro de la ciudad.
El derrumbe de la cúpula quedó registrado en videos
Uno de los momentos más impactantes ocurrió cuando la estructura superior del ayuntamiento comenzó a ceder por efecto del fuego.
En las grabaciones difundidas se observa cómo la cúpula se desploma sobre el interior del edificio, mientras una columna de humo se eleva por encima de la construcción.
La caída provocó distintas reacciones entre los presentes. Mientras algunos espectadores expresaron su tristeza por la pérdida de un edificio emblemático, otros participantes de los disturbios celebraron el derrumbe con gritos y aplausos.
El ayuntamiento de Limoges constituía uno de los inmuebles históricos de la ciudad y su destrucción representa una importante pérdida patrimonial.
Los equipos de emergencia trabajaron para controlar los focos de incendio y evitar que las llamas se extendieran hacia las construcciones cercanas.
Macron condenó los ataques y prometió sanciones
El presidente francés, Emmanuel Macron, se pronunció sobre los incidentes y rechazó los ataques contra edificios públicos, comercios y fuerzas de seguridad.
"Ningún lugar para la violencia en nuestra República. Aquellos que han roto, atacado las prefecturas como los comercios, saqueado hasta nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados", escribió en su cuenta de X.
El mandatario también manifestó su respaldo a las fuerzas policiales desplegadas durante las manifestaciones y sostuvo que deben garantizar el derecho a protestar pacíficamente.
"Haremos todos un frente unido frente a los sembradores del caos, que solo buscan derribar nuestras instituciones e impiden que aquellos que expresan pacíficamente sus reivindicaciones lo hagan", agregó.
Las declaraciones se produjeron mientras las autoridades intentaban recuperar el control de los sectores afectados y evaluar los daños materiales ocasionados por los disturbios.
Protestas por el aumento del combustible y el costo de vida
Las movilizaciones se desarrollan en un escenario de creciente malestar social por el encarecimiento de los combustibles, que se profundizó desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, a fines de febrero.
A través de las redes sociales se difundieron convocatorias dirigidas a integrantes del movimiento de los chalecos amarillos, jóvenes, trabajadores rurales, docentes, jubilados y activistas de distintas organizaciones.
Bajo un llamado a la movilización conjunta, los organizadores buscaron reunir diferentes sectores afectados por la situación económica.
Según uno de los sitios vinculados con la convocatoria, estaban previstas alrededor de 1.500 acciones de protesta en todo el territorio francés.
Las autoridades estimaron una participación cercana a las 200.000 personas en el país, de las cuales unas 40.000 se concentrarían en París.
Las manifestaciones coincidieron con el comienzo de un período de vacaciones escolares de dos semanas, circunstancia que llevó a reforzar los dispositivos de seguridad y control de circulación.
Disturbios en París y otras ciudades francesas
Además de Limoges, las protestas provocaron incidentes en París, Marsella, Lille y otras localidades.
En la capital francesa se registraron enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales, que utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar concentraciones en determinados sectores.
Las fuerzas de seguridad establecieron controles en estaciones ferroviarias y otros puntos estratégicos, mientras que las manifestaciones fueron restringidas en la avenida de los Campos Elíseos.
También se reportaron bloqueos de rutas y rotondas en ciudades como Rennes, Marsella y Lyon.
En Marsella y Lille, grupos de manifestantes lograron ingresar a edificios municipales. En el primero de esos casos, se informó que fue derribado un busto de Marianne, figura que simboliza a la República Francesa.
Los operativos policiales derivaron en decenas de detenciones vinculadas con los disturbios registrados durante la jornada.