Locomotora Castro y una trayectoria ligada a Comodoro
La ciudad fue uno de los escenarios de sus primeros pasos en el boxeo profesional y, con el paso de los años, mantuvo un vínculo estrecho con el público comodorense, que lo acompañó en distintas presentaciones de una carrera que lo llevó a conquistar el mundo.
Castro construyó una trayectoria de 144 combates profesionales, con 130 victorias —90 por nocaut—, 11 derrotas y tres empates. Su potencia, resistencia y personalidad lo convirtieron en uno de los boxeadores argentinos más reconocidos de su generación.
Su debut profesional se produjo el 14 de febrero de 1987, cuando noqueó en el primer round al chileno Patricio Carachi en el Complejo Municipal de Caleta Olivia, no para de ascender y en diciembre de 1989 consiguió una de sus victorias destacadas al derrotar al salteño Miguel “Puma” Arroyo en el Luna Park, en una etapa de recuperación del histórico escenario porteño para el boxeo.
En diciembre de 1991 afrontó su primer intento mundialista en París, aunque no pudo superar al estadounidense Terry Norris. La consagración llegó en agosto de 1994, cuando venció a Reggie Johnson en Tucumán, y conquistó el título mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
En diciembre de 1994, en Monterrey, México, defendió la corona frente al estadounidense John David Jackson. Castro fue castigado durante buena parte del combate, sufrió inflamación en ambos ojos y parecía encaminado a la derrota.
Sin embargo, en el noveno asalto conectó una izquierda al mentón de su rival que cambió el desarrollo de la pelea. Jackson cayó tres veces en ese round y el árbitro detuvo las acciones para decretar el triunfo del argentino por nocaut.
El propio Castro bautizó aquella definición como “La mano de Dios”, en homenaje a Diego Maradona. La revista especializada The Ring reconoció el combate como la Pelea del Año y distinguió el noveno asalto como el mejor de la temporada.
Su vínculo con Comodoro siguió y sobresalió el combate en octubre del 95 frente a Reggie Johnson. Esas noches lo conectaron con una ciudad que lo recibió tanto en sus comienzos como cuando ya se encontraba entre los principales nombres del boxeo internacional.
En 1995 perdió el título mundial ante el japonés Shinji Takehara. Más adelante, ya en la categoría crucero, buscó nuevas coronas internacionales, pero no pudo imponerse en peleas que lo llevaron a Alemania, Phoenix y Sudáfrica.
Sus últimas dos peleas profesionales fueron frente al colombiano José Luis Herrera. En abril de 2006 perdió por nocaut en el cuarto round en el Luna Park, pero tuvo revancha en 2007 en Mar del Plata, donde ganó por nocaut técnico en el segundo asalto.