Mitos y verdades sobre el martes 13
El martes 13 genera opiniones, donde muchos lo consideran una jornada de cuidado extremo, mientras que otros lo ven como un día común, carente de cualquier base científica que sustente la mala suerte.
La mala fama de esta fecha combina el simbolismo del número 13, vinculado históricamente a la última cena de Jesucristo, con la influencia del martes, día dedicado a Marte, el dios romano de la guerra. Esta mezcla cultural ha generado que, en diversos barrios de la ciudad, muchas personas eviten realizar actividades importantes como mudanzas, viajes o el inicio de emprendimientos comerciales por temor a posibles contratiempos.
La psicología detrás del miedo
El psicólogo Javier Barreiro explicó que la persistencia de estas supersticiones no depende de la veracidad de los hechos, sino de la necesidad humana de encontrar patrones. "El martes 13 no provoca desgracias, pero el miedo puede llevar a cancelar un viaje en avión", señaló el especialista. Según Barreiro, el problema surge cuando el ritual de protección, como tocar madera, deja de ser una elección y se convierte en una necesidad para calmar la ansiedad ante la incertidumbre.
Rituales para atraer energías positivas
Para quienes buscan contrarrestar la carga negativa, existen prácticas tradicionales que se aplican en los hogares. Entre las más comunes se encuentran barrer la casa desde el fondo hacia la puerta principal, limpiar los pisos con agua y vinagre, o esparcir sal marina en las esquinas de las habitaciones. Estas acciones, más allá de su efectividad, funcionan como herramientas psicológicas para que se sientan más tranquilos y protegidos ante la llegada de esta fecha marcada en el calendario.