2026-10-11

Categoría A

Un poco de aire para Portugués

El conjunto lusitano consiguió una victoria de gran importancia al imponerse por 2-1 ante Argentinos Diadema, un resultado que le permite tomar oxígeno y celebrar su primer triunfo en el presente campeonato.

Lautaro Silvestri y Federico Folmer marcaron los goles del vencedor, mientras que Axel Romero descontó para el elenco de Km 27. El encuentro también tuvo dos expulsiones: Alan Almaraz e Isaac Esteche.

Desde el pitazo inicial, el partido se caracterizó por la intensidad en la marca y la presión ejercida por ambos equipos. Con mucho en juego para los dos, ninguno estuvo dispuesto a conceder ventajas, lo que derivó en un desarrollo friccionado, con imprecisiones en la circulación y reiterados envíos largos que no encontraron destinatarios. En ese contexto, el juego perdió continuidad y las situaciones de peligro escasearon durante buena parte de la etapa inicial.

Recién después de los 25 minutos, Portugués comenzó a encontrar espacios y generó sus primeras aproximaciones. En una de ellas, Sacolle proyectó su subida por la banda y envió un centro que Titta conectó de cabeza, aunque el balón se fue por encima del travesaño.

Más tarde llegó la mejor elaboración colectiva del conjunto local, Silvestri se deshizo de dos marcas y habilitó a Titta, quien prolongó la acción para Mattiacci. Este último observó mejor ubicado a Oyarzo, cuyo remate pasó muy cerca del arco defendido por Pierresteguy.

Argentinos Diadema también tuvo su oportunidad. Jorge Ruiz ganó en el uno contra uno ante Carrizo y lanzó un centro que terminó en las manos del arquero Sergio Mora, antes de que Axel Romero pudiera conectar.

Segundo tiempo

En el complemento, la visita mostró una postura más ambiciosa y buscó profundidad a través de ambas bandas, con Jorge Ruiz y Claudio Leguizamón como principales argumentos ofensivos. Sin embargo, sus intentos chocaron contra una defensa lusitana bien plantada, que logró contener los avances y reducir los espacios en las inmediaciones de su área.

El partido tuvo un punto de inflexión a los ocho minutos, cuando Sergio Mora reanudó rápidamente el juego y habilitó a Silvestri. El delantero aprovechó su velocidad para ganar metros y, cuando se disponía a ingresar al área, fue derribado por Alan Almaraz, quien recibió la tarjeta roja por una infracción como último hombre, según la interpretación arbitral. El propio Silvestri se hizo cargo de la ejecución y sacó un remate rasante, junto al palo derecho de Pierresteguy, que sorprendió al guardameta y terminó en el fondo de la red para establecer el 1-0.

Pese a quedar en inferioridad numérica, Argentinos Diadema no renunció a la búsqueda del empate y adelantó sus líneas. En ese tramo, Mora comenzó a erigirse como una de las figuras del encuentro, respondiendo con seguridad ante los intentos visitantes. A su vez, Portugués encontró espacios para lastimar mediante transiciones rápidas.

Cuando Diadema atravesaba uno de sus mejores pasajes, el conjunto local volvió a golpear. Esteche inició un contragolpe y prolongó la jugada para Federico Folmer, quien definió con un remate cruzado para ampliar la diferencia y establecer el 2-0. Portugués capitalizó así los espacios que dejaba su rival en su afán por llegar a la igualdad.

Con la ventaja de dos goles y un hombre más en el campo, Portugués intentó administrar el resultado y apostar por el contraataque. Del otro lado, Argentinos Diadema insistió con sus armas ofensivas y buscó mantenerse en partido, hasta que encontró el descuento a través de Axel Romero, uno de sus jugadores más incisivos.

El 2-1 le agregó incertidumbre al tramo final y obligó al conjunto lusitano a extremar sus recaudos para sostener una ventaja que había construido a partir de la eficacia y el aprovechamiento de los espacios.

Portugués consiguió una victoria fundamental para recuperar confianza y tomar aire. Más allá de algunos pasajes en los que le costó generar juego asociado, el equipo supo aprovechar sus oportunidades, encontró respuestas en momentos decisivos y mostró capacidad para lastimar de contraataque.

El triunfo representa un impulso anímico importante para afrontar lo que viene y, al mismo tiempo, le permite descontarle puntos a uno de sus rivales directos.

Para Argentinos Diadema, en cambio, queda el sabor amargo de una derrota en un encuentro parejo, en el que la expulsión condicionó el desarrollo y la eficacia del rival terminó marcando la diferencia.

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