Francia: estudiantes desafían al Gobierno en una jornada de alta violencia
La Policía francesa reprimió este miércoles con gases lacrimógenos a estudiantes secundarios en diversas ciudades, en el marco de una escalada de protestas que ya suma 413 escuelas tomadas y 6.500 detenidos desde el 28 de septiembre. La movilización, que afecta a puntos clave como París, Estrasburgo, Rennes y Toulouse, responde a la precariedad en las aulas y la falta de recursos docentes.
El conflicto ha alcanzado niveles críticos, con enfrentamientos directos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. André Fadda, sindicalista de la CGT, denunció en declaraciones al canal argentino La Nación + que "adolescentes de entre 14 y 16 años son reprimidos ferozmente y sin piedad por la Policía", añadiendo que incluso delegados sindicales que intentan proteger a los jóvenes son blanco de la violencia estatal.
Respuesta oficial y desconfianza estudiantil
Ante la presión, el ministro de Educación, Édouard Geffray, admitió las "dificultades para sustituir" a los profesores y expresó su intención de resolver el déficit educativo. Sin embargo, el mensaje no ha logrado calmar los ánimos. "¡No le creemos. Seguimos movilizados!", sentenció Margot, una estudiante secundaria, reflejando el sentir de un movimiento que exige soluciones concretas y no promesas gubernamentales.
Repercusiones internacionales y críticas desde Moscú
La crisis ha trascendido las fronteras francesas, provocando duras críticas desde Rusia. María Zajárova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, calificó el accionar policial como una "auténtica masacre" y cuestionó el silencio del Palacio del Elíseo y de la Unión Europea. "¿Dónde está Kaja Kallas? ¿Alguien puede despertarla?", ironizó la funcionaria, exigiendo un pronunciamiento sobre el trato recibido por los estudiantes durante las jornadas de protesta.