Profunda brecha de género: el 80% de las mujeres se jubila con moratoria y cobra 28% menos que los varones
Las asimetrías acumuladas a lo largo del trayecto laboral activo prosiguen trasladándose de manera directa al sistema previsional argentino. De conformidad con el reciente reporte estadístico difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la brecha de género se profundiza en el instante del retiro, condicionando las modalidades de acceso a los beneficios e impulsando una disparidad estructural en los haberes de la ancianidad.
El trabajo exhibe que, al mes de junio de 2026, en tanto el 51,0% de los hombres con cobertura previsional alcanzó el retiro mediante la acreditación de contribuciones regulares por el canal ordinario, en el grupo femenino dicha proporción disminuye al 20,6%. Por consiguiente, el 79,4% restante de las ciudadanas tuvo que recurrir a planes de moratoria previsional a fin de completar los 30 años de aportaciones requeridos por la normativa.
Disparidad de haberes y brecha en las prestaciones
El historial contributivo discontinuo -causado por mayores índices de informalidad, labores de jornada parcial y la asignación no paga de tareas de cuidado- incide directamente en la suma del haber jubilatorio.
La medición oficial pormenoriza que, por cada 100 pesos que percibe en promedio un jubilado varón, una mujer recibe 72 pesos (una diferencia del 28%). En importes absolutos asentados a mediados de 2026:
Haber medio masculino: $893.978
Haber medio femenino: $647.279
Sustentación económica y participación laboral activa
Con relación a las formas de manutención de la población en franja etaria de jubilarse (60 años o más en mujeres y 65 años o más en varones), los registros correspondientes al tercer trimestre evidencian la siguiente distribución:
71,6%: Depende únicamente de las asignaciones previsionales.
11,9%: Combina el cobro del retiro con el desarrollo de una ocupación rentada.
10,0%: Carece de cualquier clase de cobertura previsional o percepción formal.
Tasa de actividad en edad de jubilarse (Marcas récord)
En un contexto signado por la elevada presión inflacionaria y el deterioro del poder de compra, la inserción laboral de los adultos mayores registró en 2025 su nivel más elevado del último decenio, contabilizando una tasa de actividad del 20,6% y un indicador de empleo del 20,0%. Esta dinámica obedece a dos perfiles sociodemográficos marcadamente contrapuestos:
Por necesidad económica (Sectores vulnerables): En el segmento de menores recursos (Quintil 1), el nivel de ocupación alcanza el 23,0%, empujado por la insuficiencia de los ingresos mínimos o la ausencia de protección previsional.
Por oportunidad o especialización (Sectores altos): En el segmento de mayores ingresos (Quintil 5), la tasa de actividad asciende al 31,6%, registrando una marca máxima del 34,3% entre los hombres con estudios universitarios concluidos que optan por dilatar su retiro efectivo.
Con información de BAE Negocios - Grupo Crónica.