Intentaron estafar a una mujer de Comodoro haciéndose pasar por su hijo: le pidieron más de $400.000
Un vecino de Comodoro Rivadavia relató a Crónica el intento de estafa que sufrió su madre y decidió hacer público el caso para advertir sobre una modalidad de engaño que combina suplantación de identidad, presión y manipulación emocional.
Todo comenzó con un mensaje desde un número desconocido. En la pantalla aparecía la foto de su hijo Iván y una explicación aparentemente sencilla: “Hola mamá, se me rompió el celular, te escribo desde este que me prestaron”.
La mujer creyó que efectivamente estaba hablando con su hijo. A partir de ese momento, los estafadores comenzaron a darle indicaciones y a presionarla para conseguir dinero.
“Los tipos son muy hábiles, son muy rápidos y te apuran. En el apuro, ella ni la pensó: vio que uno de sus hijos estaba con un inconveniente, le pedía ayuda, vio la foto y eso le generó credibilidad. Claramente es absurdo cuando lo pensás en frío, pero le pasó como le pasa a tantas personas”, contó Iván a Crónica.
Le pidieron $410 mil y la hicieron ir al banco
A diferencia de otros delitos donde se exigen sumas desproporcionadas, los estafadores mantuvieron el pedido en un monto verosímil: 410 mil pesos para cubrir el supuesto arreglo del dispositivo. La instrucción inicial era concretar una transferencia digital inmediata con la promesa de devolver la suma por la tarde.
Sin embargo, la mujer ofreció alcanzarle $200.000 en efectivo que tenía guardados. La respuesta del delincuente redirigió la acción: "No me alcanza, andá a buscar plata al banco".
A partir de allí, la hicieron recorrer la ciudad. La mujer fue a la sucursal bancaria, retiró el efectivo y, cuando se disponía a llevarlo al supuesto local técnico, la instrucción cambió nuevamente: "Ya que tenés efectivo no vengas para acá porque hay mucha gente; andá a un Rapipago o Pago Fácil y mándamelo a esta cuenta".
Chantaje emocional y la llamada telefónica que salvó el dinero
En la ventanilla de cobro, el intento de depósito falló de manera providencial. La mujer, enojada y desconcertada, insistía en acercarse personalmente al lugar donde supuestamente estaba su hijo. Fue allí cuando los delincuentes apelaron a la culpa: "Mamá, no te pido nunca más nada", le escribieron para doblegar su postura.
En paralelo, la hermana de Iván advirtió la prolongada ausencia de su madre y lo puso al tanto. Iván, intuyendo una irregularidad, decidió llamar a su madre por la línea telefónica tradicional: "Yo pensando que me habían clonado el WhatsApp... la llamo por celular, no por WhatsApp. Me responde inmediatamente, totalmente enojada, pensando que venía teniendo una conversación conmigo. Ahí la hice bajar a tierra: 'Mirá, vení a verme a mi oficina y no hablemos más'. Vino a verme con los cuatrocientos y pico mil pesos en efectivo".
La importancia de la verificación en dos pasos para proteger las cuentas
Al reencontrarse en la oficina, Iván revisó el equipo de su madre y confirmó el segundo tramo de la maniobra: durante el intercambio previo, los delincuentes le habían solicitado un código enviado por SMS, logrando así apoderarse de la cuenta de WhatsApp de la mujer.
Sin embargo, la previsión técnica previa fue determinante para neutralizar el acceso ilegítimo: "Por fortuna, yo a ella hace bastante tiempo le había habilitado la verificación en dos pasos en WhatsApp. Eso me permitió en tres segundos recuperarle la cuenta", resaltó Iván.
Tras realizar una consulta orientativa en la Policía Federal, el vecino optó por visibilizar lo ocurrido con un objetivo de concientización comunitaria: "La situación que viví con mi mamá le puede pasar a cualquiera, y con mi propia experiencia traer el tema a la discusión pública, digamos, porque, reitero, como es tan habitual, le pasa a tanta gente... ver si podemos dejar algún tipo de aprendizaje para que no sea tan fácil caer", explicó.