Perú declara estado de emergencia en Pisco y San Andrés ante el avance del crimen
El Gobierno de Perú decretó el estado de emergencia por 60 días en los distritos de Pisco y San Andrés, en la región de Ica, con el objetivo de frenar la creciente ola de criminalidad que afecta a la zona.
La disposición oficial establece la suspensión temporal de cuatro derechos constitucionales fundamentales, entre los que destacan la inviolabilidad del domicilio y la libertad de reunión. Durante este periodo, la Policía Nacional asumirá el control del orden público con el respaldo estratégico de las Fuerzas Armadas. Asimismo, cualquier evento que implique una concentración masiva de personas deberá contar con una autorización previa de las autoridades competentes para garantizar la seguridad ciudadana.
Esta estrategia de seguridad se extiende también a provincias de Tumbes y La Libertad, sumándose a las restricciones vigentes en Lima y el Callao. El plan oficial contempla además una intervención profunda en el sistema penitenciario, incluyendo la vigilancia militar en cárceles y la aplicación de pruebas de polígrafo al personal de custodia.
El objetivo es impedir las comunicaciones de organizaciones criminales desde los centros penitenciarios, por lo que confirmaron el desmantelamiento de antenas ilegales y la instalación de sistemas de bloqueo de señales electrónicas en los penales.