Privatización de AySA: dos consorcios quedaron en carrera por el control de la empresa
Dos consorcios empresariales presentaron sus ofertas técnicas para adquirir el 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) en manos del Estado nacional, mientras que el 10% restante continuará operando bajo el Programa de Propiedad Participada a cargo de los trabajadores. La operación busca transferir al sector privado la gestión integral de la compañía que presta servicios de agua potable y saneamiento a cerca de 14 millones de habitantes y 3,8 millones de usuarios distribuidos en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense. A pesar de que 17 potenciales participantes manifestaron interés formal en las etapas previas, solo dos propuestas formalizaron su postura en la apertura de sobres técnicos, paso obligatorio previo a la evaluación económica que definirá la adjudicación definitiva.
Los dos grupos empresariales en competencia
El primer consorcio está encabezado por Rowing S.A., firma de ingeniería, construcción y servicios industriales controlada por Walter Román. Esta propuesta integra además a Transclor —propiedad de Mauricio Filiberti—, Arcos Saneamento e Participações —vinculada al grupo brasileño Equipav— y el vehículo de inversión neerlandés PHX.
Por otro lado, el segundo oferente es Roggio ROAS S.A.U., sociedad ligada al Grupo Roggio que compite junto a Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones, Benito Roggio e Hijos y Central Buen Ayre. Cabe destacar que este grupo cuenta con experiencia previa en el rubro, dado que actualmente opera Aguas Cordobesas en la provincia de Córdoba y posee participación en infraestructura y servicios urbanos.
Plan de inversiones y metas de cobertura
La compañía que resulte ganadora asumirá una concesión con un plazo inicial de 30 años —con posibilidad de prórroga— y un compromiso de inversión proyectado en más de US$ 2.000 millones para el período 2027-2031. Las obras estarán destinadas a la expansión, mantenimiento y optimización de las redes de distribución y desagües cloacales.
En materia de metas operativas, el pliego establece que para el año 2031 la red deberá alcanzar una cobertura del 75,3% en agua potable y del 63,9% en desagües cloacales, fijando como exigencia hacia el cierre del contrato llegar al menos al 90% y 75% de cobertura, respectivamente. El proceso en marcha contempla asimismo resoluciones relativas a la estructura tarifaria futura, el esquema de financiamiento del plan de obras y los mecanismos de control regulatorio.
Adjudicación para controles de agua y efluentes
De forma paralela al proceso licitatorio, el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) adjudicó a la firma Estudio Ecológico Industrial SRL un contrato por hasta $275,8 millones destinado a la extracción, traslado y análisis de muestras de agua potable y efluentes.
El servicio tendrá una vigencia inicial de 12 meses, computable con opción a prórroga, y abarcará las tareas de supervisión técnica sobre las plantas depuradoras y las redes de agua y cloacas bajo el perímetro de cobertura de la empresa.