2026-09-16

Dios te salve vecina y el pulso de sus tambores se presentarán este sábado en Rada Tilly

Este sábado a las 21 horas, la agrupación de percusión con señas romperá casi un año de silencio en el Centro Cultural de Rada Tilly. Con entrada libre y gratuita, el ensamble repasa sus orígenes entre ensayos de living, códigos de improvisación y una historia marcada por la autogestión en la escena local.

Hay cosas que no se explican con palabras, sino con el cuerpo. Basta ver a David Álvarez frente a los músicos, alzando las manos como un controlador de vuelo en medio de un código de gestos indescifrable para el profano, para entender que el ritmo también es una arquitectura. Este sábado a las 21 horas, el Centro Cultural de Rada Tilly será el escenario donde la agrupación Dios te salve vecina rompa un silencio de casi un año con un show de reencuentro con entrada libre y gratuita.

La historia de la agrupación no nació del azar, sino de un recorrido sinuoso por la escena cultural independiente de la zona. Para rastrear sus raíces hay que viajar a los veranos de Km 5 y al nacimiento del colectivo cultural Galpón Austral allá por 2014, espacio que más tarde derivó en la Murga Galpón Austral y en la formación de El Arranque Percusión. Sin embargo, la chispa definitiva de este proyecto encendió tras una capacitación en la cordillera con Santiago Vázquez, creador de la emblemática banda La Bomba de Tiempo y del célebre lenguaje de ritmo y percusión con señas.

"Le pregunté cómo había formado La Bomba, le comenté que tenía la intención de armar un grupo pero que encontraba ciertas dificultades, y él me recomendó armar un seleccionado: hablar personalmente a quienes yo quería que formen parte, más en plan como una banda", relata David sobre los orígenes del ensamble. "Volvimos en febrero, armé un escrito con objetivos a corto y largo plazo, y ahí convoqué a la primera formación. Originalmente éramos 15 personas, éramos un montón. Ensayábamos en el living de mi casa y ahí nació el grupo, por invitaciones específicas, uno por uno".

Un living, una vecina y la dirección con señas

El origen del particular nombre del grupo guarda una anécdota tan cotidiana como divertida que nació en ese mismo living de la calle Urquiza. Sobre el origen del bautismo, David cuenta en primera persona:

"Mi primera banda se llamaba La señora está durmiendo. Donde vivo ahora me hice mi casa atrás de la casa de mis viejos, y teníamos una vecina con la que siempre empezamos con el pie izquierdo. Siempre le molestaba el ruido y había denuncias de por medio. Debo decir a mi favor que siempre fue en horario, nunca tocamos después de las 11 de la noche ni hubo descontrol. La señora tenía pretensiones como si viviera en el campo, pero vivía en la calle Urquiza. Cuando decidí armar el grupo y vi que íbamos a ser 15 ensayando en mi casa, sabíamos que iba a haber conflicto, así que dijimos 'Dios te salve vecina'".

El sistema de dirección que emplean requiere un aprendizaje riguroso y una química inmediata sobre el escenario. "Las señas están en un manual que redactó Santiago Vázquez. El director hace gestos con las manos y el cuerpo e indica a los músicos qué hacer; es como un controlador de vuelo que dice qué avión entra o sale. El manual tiene unas 140 señas, son un montón. Casi siempre improvisamos, vamos viendo qué surge en la música y se va desarrollando la canción, a diferencia de una batucada que ya tiene los arreglos cerrados".

El vínculo de David con los parches no es repentino; se remonta a sus primeros años de formación en la escuela secundaria. "Arranqué con la batería en un tallercito libre con el 'Alacrán' Márquez, que hoy es mi compañero de trabajo en la Escuela de Arte; fui de la primera camada. Después me fui acercando a los tambores de forma natural". Con los años, complementó su formación académica viaje tras viaje a Buenos Aires para realizar la intensa "Semana de Inmersión" en el Centro de Estudio de Ritmo y Percusión de Vázquez. "Eran talleres de lunes a sábado, ocho horas por día tocando percusión y estudiando las señas. Conocías gente de Brasil, Francia o Italia; con el idioma no te entendías, pero con las señas sí".

El reencuentro en la villa balnearia

Tras años de actividad ininterrumpida —que incluyeron fechas en el espacio Trawil, presentaciones en la Expo Turismo y Expo Deportes, talleres en merenderos e incluso traer al propio Santiago Vázquez a la región—, el grupo atravesó distintas etapas de pausa y recambio de integrantes. La invitación formal del área de Cultura de Rada Tilly funcionó como el catalizador necesario para encender nuevamente el motor colectivo.

"Nos invitaron de Rada Tilly, siempre tenemos buena relación con Cultura de allá. Marquitos siempre nos preguntaba si estábamos tocando, nos invitó y salió la idea de reencontrarnos. Mandamos la señal al grupo de WhatsApp y se sumaron varios por suerte, así que estamos retomando los ensayos", celebra el músico.

Con una formación actual cercana a diez integrantes que además nutren la propuesta con sus experiencias en otros proyectos paralelos, Dios te salve vecina promete una velada cargada de energía, improvisación y complicidad. La cita es este sábado a las 21:00 en el Centro Cultural de Rada Tilly, con entrada libre y gratuita.

Te puede interesar