El Reino Unido rechaza las pretensiones independentistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte
El gobierno británico rechazó formalmente las aspiraciones de independencia de Escocia, Gales e Irlanda del Norte, reafirmando su postura de mantener la unidad nacional frente a los recientes intentos de los líderes regionales por avanzar hacia la autodeterminación.
El vocero del primer ministro británico, Andy Burnham, fue contundente al señalar que el dirigente está convencido de que "el Reino Unido funciona mejor cuando promueve sus valores compartidos de forma conjunta para resolver los problemas de todos, en lugar de dividirse".
Desde el gobierno central, se enfatizó la disposición a debatir mecanismos financieros que garanticen la seguridad económica, pero descartaron de plano cualquier posibilidad de involucrarse en debates constitucionales o futuros referendos, una política que se mantiene firme desde la consulta escocesa de 2014.
Por su parte, los líderes de Escocia, John Swinney; de Gales, Rhun ap Iorwerth; y de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, junto a la presidenta del Sinn Féin, Mary Lou McDonald, firmaron un memorando de entendimiento para impulsar una economía más fuerte y buscar un acercamiento a la Unión Europea.
Los dirigentes sostuvieron que "nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación" y criticaron que el gobierno de Westminster intente poner trabas a la democracia. A pesar de esta alianza, los líderes aclararon que cada nación determinará su propio futuro a su manera y en su tiempo, reconociendo que existen diversas posturas constitucionales entre ellos.