Asaltan vivienda de comerciantes mientras la familia dormía y se llevan un auto
Entre dos y tres delincuentes asaltaron una casa de dos pisos en el barrio San Benito de Trelew mientras los moradores dormían en la planta alta y terminaron llevándose “de todo” del lugar, hasta el auto de la familia: un Toyota Yaris negro sport polarizado que no aparecía.
El suceso fue ampliamente divulgado en las redes sociales y por eso trascendió a la prensa, dado que la policía desde un tiempo a esta parte tiene directivas de no informar robos, asaltos o hechos de sangre que no tengan detenidos.
Fue cerca de la medianoche de este jueves en un inmueble de la calle Malacara. Allí irrumpieron los ladrones cuando la familia moradora del lugar se encontraba descansando y luego de revisar las distintas dependencias se hicieron de un cuantioso botín entre prendas de vestir, dinero en efectivo, tarjetas y otros elementos, según informó Emanuel Duca, el propietario del domicilio: un comerciante que tiene su negocio en un sector de la zona sur de Trelew.
“No sabemos por dónde entraron y no sé qué le hicieron a las perras que no ladraron. Entraron se llevaron ropa, plata, tarjetas; de todo”, indicó, “pero lo más importante es el auto de mí mujer al que queremos ubicar lo más rápido posible porque con ese vehículo nos manejamos para las terapias de nuestro hijo”, señaló, aclarando asimismo que el niño tiene autismo y que deben trasladarlo a diario al lugar en donde recibe atención profesional.
“Pensé que también habían entrado a robar al negocio pero me fijé con las cámaras y no fueron. Se llevaron el control de la alarma pensando que era el del portón”, acotó.
Duca lógicamente indignado por el hecho denunció falta de patrullaje policial por el barrio y la tardanza de las autoridades cuando llamaron al 101 acusando que les habían robado. “Me fui al local y cuando volví la policía todavía no había aparecido. Tuve que volver a llamarlos” dijo a Crónica.
Hasta las últimas horas no había indicios de los asaltantes, pese a que los investigadores contaban con el registro fílmico de unas cámaras de seguridad. Tampoco aparecía el coche robado a la familia.