2026-09-10

CRÓNICA, EL STREAMING

Daniel Hadad analizó a Milei: elogió la firmeza fiscal, pero advirtió que "la clase media es la más golpeada"

En "Cara a Cara", el fundador de Infobae reclamó más empatía con los que hacen el esfuerzo del ajuste, lanzó una de sus definiciones más filosas -"la motosierra no tocó el Estado"- y descartó de plano una candidatura presidencial.

Daniel Hadad pasó por Cara a Cara y trazó un análisis de la gestión de Javier Milei, a la que definió como un fenómeno "absolutamente disruptivo" que supo interpretar un "hartazgo social profundo", pero cuya marcha, advirtió, "tiene dos caras". El fundador de Infobae combinó el reconocimiento a la firmeza fiscal con una crítica a la falta de empatía hacia la clase media y, de paso, descartó cualquier futuro político: "Jamás", respondió cuando le preguntaron si se veía como candidato a presidente.

Las dos caras de la gestión

Para Hadad, el Gobierno muestra "por un lado, una firmeza conceptual para ir hacia el equilibrio fiscal y encarar reformas que eran impostergables; por el otro, el enorme desafío de la gobernabilidad, de la construcción de consensos institucionales y de contención social". En esa línea, remarcó que "gobernar sin estructura parlamentaria propia es un ejercicio inédito y complejo".

Para explicar dónde falla, a su criterio, la comunicación oficial, recurrió a una analogía que suele emplear: la del avión en plena turbulencia. "El piloto tiene dos opciones: o no dice nada y la gente entra en pánico, o agarra el micrófono y explica qué está pasando, cuánto va a durar y por qué es necesario atravesar esa zona de turbulencia para llegar a destino", planteó. Su conclusión fue directa: "La comunicación no es solo bajada de línea; es contención y acompañamiento".

El periodista apuntó a quién, según su mirada, paga el costo del programa económico. "La clase media es la más golpeada", afirmó, y lanzó una de sus definiciones más filosas: "El ajuste no fue solamente en el Estado, la motosierra no tocó el Estado". Para graficarlo, echó mano de ejemplos cotidianos -el plan de medicina prepaga que baja de una categoría a otra, el colegio privado que se cambia por uno más económico, el auto que pasa del garage a la calle- y reclamó un gesto que, dijo, no percibe en el oficialismo: "No noto que se pongan en el lugar del que se está ajustando".

El día después del ajuste

Consultado sobre qué debe ocurrir una vez ordenada la macroeconomía, Hadad fue categórico: "El equilibrio fiscal es una condición necesaria, pero no suficiente". A su entender, el saneamiento de las cuentas no alcanza por sí solo. "El ajuste por sí solo no genera riqueza; lo que genera riqueza es la inversión, la producción y el empleo genuino", sostuvo.

En ese punto, enumeró las condiciones que considera indispensables para pasar de la estabilización al crecimiento: "un marco normativo previsible, seguridad jurídica y una apertura inteligente al mundo" que impulse al capital a radicarse en el país. Y cerró con una advertencia sobre los tiempos sociales: "Si te quedás solo en el rigor fiscal y no pasás a la fase de crecimiento, el costo social se vuelve insostenible".

Menem, el espejo de Milei

El análisis también incluyó una comparación con Carlos Menem, a quien Hadad ubicó como una referencia del propio Presidente. "Milei es un gran admirador de Menem", señaló, aunque marcó una diferencia de estilo: recordó que el riojano "tomaba mucho más riesgo" y no temía sentarse a negociar con quienes pensaban distinto, mientras que al actual mandatario lo describió como alguien "más cerrado, más en su mundo, más intelectual" y "obsesionado con temas económicos".

Los ciclos: qué le reconoce a Milei y qué al kirchnerismo

Hadad también repasó los ciclos políticos recientes y buscó equilibrar la balanza. Del primer kirchnerismo dijo que "se suele rescatar la reconstrucción de la autoridad presidencial tras la crisis del 2001 y los superávits gemelos iniciales", aunque consideró que ese proceso "derivó luego en un modelo de sobreintervención estatal, aislamiento y un deterioro institucional severo". Sobre Milei, en cambio, sostuvo que "se le reconoce la audacia para romper el statu quo tabú del déficit fiscal" y haber instalado en el debate masivo "ideas de libertad económica que antes eran marginales", aunque con "el reto persistente de la sostenibilidad social y política".

Malvinas y la oportunidad que ve para la Argentina

En materia de política exterior, Hadad defendió una mirada de largo plazo sobre las Islas Malvinas. Calificó el reclamo como "irrenunciable y constitucional", pero pidió una estrategia "inteligente y constante", sin subordinar "una política de Estado de esa magnitud a los vaivenes o arrebatos ideológicos del gobierno de turno".

De cara al futuro, se mostró optimista sobre el lugar de la Argentina en el nuevo mapa global. Sostuvo que la reconfiguración geopolítica y los conflictos en Europa y Oriente Medio dejan al país en "una posición privilegiada", porque "el mundo demanda alimentos, energía, gas, litio y minerales críticos". Si se ordenan las variables y se garantiza seguridad jurídica, planteó, hay una chance de desarrollo exportador "como no la tenía desde hace un siglo".

"La democracia vino para quedarse"

Ante la observación de que los países que viran hacia una matriz minera o petrolera suelen tener democracias más débiles, Hadad descartó ese riesgo para la Argentina. "La democracia en la Argentina es algo que vino para quedarse", afirmó, y lo atribuyó a un consenso social afianzado con los años. Como prueba, señaló que ya nadie discute la legitimidad de los comicios: "Pasan los años y nadie dice 'esta elección fue un fraude', nadie te dice 'acá me robaron la elección'", y remarcó que hasta la propia clase política acepta las reglas del sistema.

Grupo Crónica.

 

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