Temor a 10 mil metros de altura
Pasajeros inmovilizaron con cinta adhesiva a un hombre agresivo durante un vuelo en EEUU y forzaron un aterrizaje urgente
Los ocupantes de una aeronave comercial inmovilizaron mediante el uso de esposas flexibles a un viajero que presentaba una conducta agresiva y posteriormente lo sujetaron con cinta adhesiva a su butaca, situación que obligó a que la nave realizara un desvío de su ruta para concretar un acuatizaje o descenso de emergencia en Baltimore durante la noche del jueves, según expusieron registros fotográficos y secuencias de video.
Richard Olenick y Juan Mejia ya habían completado más de la mitad de su trayecto cuando un sujeto ubicado dos hileras detrás de sus asientos, en la sección de primera clase, comenzó a desempeñarse de forma violenta, de acuerdo a lo expresado por Olenick.
El servicio identificado como el vuelo 618 perteneciente a la compañía American Airlines se desplazaba partiendo desde el Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth con rumbo hacia Newark en el momento en que los integrantes de la tripulación reportaron la anomalía con el pasajero, según detalló la Administración Federal de Aviación a través de un comunicado oficial.
De acuerdo a la reconstrucción facilitada por Olenick, una de las azafatas procuró calmar el escenario, pero el individuo incrementó su estado de alteración, comenzó a propinar golpes al usuario situado a su costado y de manera posterior agredió a una mujer que intentó mediar.
Al percibir que las acciones derivaban en hechos físicos violentos, Mejia, un efectivo policial retirado del estado de Nueva Jersey, decidió ponerse de pie y Olenick lo secundó en la acción.
“Empezó a comportarse de forma agresiva y a usar lenguaje soez”, precisó Olenick. Según expresaron Olenick y Mejia, el sujeto también lanzó “insultos racistas y homófobos”.
Inmovilización en pleno vuelo y resistencia del agresor
Frente a la complicación del panorama, una empleada de la tripulación de cabina le entregó a Olenick, a Mejia y a un tercer individuo una brida confeccionada en material plástico, insumo que emplearon para amarrar las muñecas del sujeto mientras este les gritaba: “Quítense de encima”.
Durante el procedimiento, el pasajero le aplicó una mordida a Mejía e intentó efectuar una acción similar contra Olenick, motivo por el cual los tres hombres optaron por recurrir a la cinta adhesiva provista por la azafata para lograr neutralizar sus movimientos, de acuerdo con el relato aportado por los dos testigos.
Siguiendo las recomendaciones operativas brindadas por Mejía, Olenick remarcó que se tomaron las precauciones necesarias para no cubrir la zona de la boca con el material adhesivo, evitando de ese modo causarle dificultades respiratorias.
“Físicamente, sin duda, disminuyó su capacidad de movimiento, pero no solucionó el problema. Seguía empujando, resistiéndose e intentando levantarse”, explicó Olenick al detallar lo vivido.
Por intermedio de un comunicado, la firma aerocomercial fijó su postura sobre el acontecimiento: “La seguridad de nuestros clientes y empleados es nuestra máxima prioridad y no toleramos la violencia”, expresaron desde American Airlines. “Agradecemos a nuestros empleados su profesionalismo y a nuestros clientes su comprensión”.
Durante un lapso posterior de 15 minutos, Olenick permaneció ubicado sobre las piernas del pasajero sujetado hasta tanto la nave completó la maniobra de aterrizaje de emergencia en la zona de Maryland. En un instante determinado, el hombre intentó retornar a su lugar asignado, pero se vio forzado a regresar con rapidez “porque el hombre volvió a comportarse de forma extraña”, indicó Olenick.
El impacto emocional y el arresto policial tras tocar tierra
Conforme a lo evaluado por Olenick, la proximidad del 25 aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre, fecha que se conmemora la semana entrante, figuraba como un pensamiento presente en la mente de ambos pasajeros, variable que incrementó la preocupación frente al hecho.
“Juan, al ser policía, perdió gente. Yo estaba a unos cinco kilómetros de allí cuando ocurrió, así que era un momento muy delicado, y entonces este tipo empieza a hacer estas cosas”, manifestó Olenick.
Agentes pertenecientes a la Policía de la Autoridad de Transporte de Maryland se desplegaron para recibir al avión una vez que tocó tierra de manera segura en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore/Washington, donde procedieron al arresto del involucrado bajo cargos impulsados por la justicia estatal, según precisó el Buró Federal de Investigaciones (FBI) mediante un escrito público en el que no se reveló la identidad del detenido.
De acuerdo al testimonio brindado por Olenick, luego de que el sujeto fue retirado de la cabina, la aeronave retomó su trayecto programado con destino a la terminal de Newark.
“No sabemos exactamente qué pasó, qué lo desencadenó”, añadió Olenick sobre las causas de la alteración. “Pero sea lo que sea, fue bastante intenso”.
Antecedentes y normativas en el transporte aéreo
En diversas unidades de la aviación comercial es habitual encontrar suministros tales como cinta adhesiva y elementos de sujeción flexibles con el propósito de neutralizar a usuarios que manifiesten comportamientos violentos o alteren el orden a bordo.
A modo de antecedente, en el año 2024, un individuo que procuró forzar uno de los accesos de la nave y le provocó lesiones a una auxiliar de vuelo a lo largo de un trayecto entre Milwaukee y Dallas terminó siendo sujetado a su butaca mediante la utilización de cinta adhesiva.
Según las métricas aportadas por la Administración Federal de Aviación (FAA), en el transcurso del presente año se han contabilizado más de 1.160 incidentes que involucran a pasajeros conflictivos en vuelos comerciales.
Al margen de las eventuales responsabilidades y acciones penales, el organismo regulador dispone de la atribución de aplicar sanciones económicas que superan los 43.000 dólares a cualquier individuo que “agreda, amenace, intimide o interfiera con los miembros de la tripulación de la aerolínea”.
Con información de CNN.