DEMORAS EN PRESTACIONES DE SALUD
OSTPYGP bajo la lupa: ocho meses de espera por un estudio clave para un niño
Las demoras en autorizaciones, estudios y prestaciones médicas vuelven a poner en discusión el funcionamiento de las obras sociales y el impacto que las restricciones económicas pueden tener sobre quienes dependen de una cobertura para acceder a tratamientos.
Detrás de expedientes, auditorías y autorizaciones pendientes hay pacientes que necesitan respuestas. Es el caso de una familia de Comodoro Rivadavia que denuncia que OSTPYGP Chubut lleva casi ocho meses sin autorizar un estudio solicitado por un profesional para determinar con mayor precisión el tratamiento de un niño de 10 años diagnosticado con epilepsia.
La madre de Eros, Lucía Mansilla, decidió hacer pública la situación ante la falta de una respuesta concreta. Según relató a Crónica, el pedido permanece pendiente de autorización por parte del médico auditor de la obra social, mientras su hijo continúa atravesando crisis nocturnas.
Eros fue diagnosticado el año pasado y desde entonces atravesó tres tratamientos farmacológicos sin resultados positivos. Ante la persistencia de los episodios, su médico de cabecera solicitó un video electroencefalograma de 24 horas con internación, estudio que permitiría obtener mayor información sobre el tipo de epilepsia y orientar la medicación.
“Necesitan definir qué tipo de epilepsia es”
“Mi hijo tiene epilepsia y el médico de cabecera está pidiendo un estudio porque mi hijo sigue teniendo crisis nocturnas, entonces necesitan definir qué tipo de epilepsia es para poder darle la medicación indicada”, explicó Mansilla.
Según denunció, pese al tiempo transcurrido, la autorización todavía no llegó. “Esto está siendo negado por el médico auditor de la obra social, siempre pasa algo para evitar que se haga el estudio”, sostuvo.
Ante la falta de avances, la mujer recurrió incluso a distintas instancias para reclamar una respuesta.
“Con un abogado los intimé de manera escrita e hice una exposición policial en referencia al médico auditor y la obra social. Fui también a hacer ruido a la obra social, pero no me dan respuesta”, señaló.
Mansilla aseguró que luego de hacer público el reclamo recibió una comunicación desde el sindicato informándole que estaban realizando gestiones, aunque indicó que hasta el momento no tuvo una solución concreta.
“No atienden y también la no respuesta es una respuesta. Cuando salí en algunos medios me llamaron del sindicato para decirme que estaban gestionando, pero todo queda en la nube, nada concreto; por eso hago esto público”, manifestó.
Cambió de prestador y el estudio volvió a ser solicitado
De acuerdo con el relato de la madre, uno de los argumentos planteados fue que el estudio no resultaría necesario. Posteriormente debió cambiar de prestador y esperar otros dos meses para conseguir una nueva consulta.
Sin embargo, la profesional que recibió al niño volvió a solicitar el mismo estudio.
“Me hicieron cambiar de prestador, tardaron dos meses en darme otro turno y la doctora volvió a hacer el mismo pedido. Ellos tendrían que haber dado respuestas luego de 48 horas de presentado el pedido y me dijeron que están viendo”, cuestionó.
Además, Mansilla sostuvo que hasta ahora tampoco recibió una negativa formal por escrito. “No quieren hacerme la negativa escrita porque saben que tiene peso para hacer un recurso de amparo”, afirmó.
La mujer también advirtió que habría otras familias atravesando inconvenientes similares con prestaciones, aunque señaló que muchas prefieren no hacer públicos sus casos.
“Hay muchos papás que están pasando por lo mismo que yo y temen salir a hablar. Uno por un hijo creo que hace todo, no hay límites”, expresó.
Tres medicaciones mientras esperan una respuesta
Eros cuenta con Certificado Único de Discapacidad (CUD), pero, según indicó su madre, esto tampoco permitió destrabar hasta ahora la autorización.
“Queremos que cumplan con los derechos de mi hijo. El doctor va por la tercera medicación, haciendo prueba y error por falta de este estudio que necesita”, lamentó.
El pedido médico fue presentado en enero y, según remarcó Mansilla, en septiembre se cumplirán ocho meses de espera.
La situación expone el impacto que pueden generar las demoras administrativas en el acceso efectivo a prestaciones médicas. Mientras se discuten costos, auditorías y autorizaciones, en este caso el tratamiento continúa sin poder definirse con la información que los profesionales consideran necesaria.
Un antecedente con la misma obra social
Para la familia no se trata del primer inconveniente con la cobertura. Mansilla recordó que el año pasado debieron viajar al Hospital Garrahan para conseguir el diagnóstico de Eros y aseguró que los gastos tuvieron que ser afrontados de manera particular.
“Hicimos un mate bingo que salió por los medios, también hubo anónimos que nos pagaron pasajes porque la obra social no se hizo cargo de nada, ni de la derivación. La gente, gracias a Dios, ayudó”, recordó.
Tras aquella evaluación, el niño fue derivado con un especialista en Comodoro Rivadavia para continuar su atención.
“Evaluaron el caso y derivaron directamente con el especialista en Comodoro, pero ponen trabas ajenas a nosotros”, sostuvo.
Ahora, casi un año después de aquel viaje y mientras Eros continúa atravesando crisis nocturnas, la familia vuelve a reclamar una respuesta de OSTPYGP Chubut. Esta vez, por un estudio solicitado hace meses y que, según plantea su madre, resulta necesario para avanzar hacia un tratamiento adecuado.