En Valle C, Ameghino lo terminó dando vuelta de visitante y con autoridad
El local lo ganaba temprano, pero el Tricolor encontró los goles y la recuperación. Lucas Mandagarán, Eric Castro y Héctor Quintero anotaron para Ameghino, mientras que Brian Alvear, por dos, sumó para el local. Al final hubo una expulsión por bando e incidentes que involucraron a hinchas y público visitante.
Si la primera impresión es la que cuenta, Oeste Juniors fue el dueño del arranque. El local pareció no guardarse nada desde el pitazo inicial, jugó adelantado y con constante actitud ofensiva. Desde la gambeta de Santino Barrientos, el equipo de Valle C impuso el ritmo y le dio trabajo a la última línea del CAFA.
Un centro fuerte de Contreras que conectó Alvear, encontró la reacción salvadora de Romero. Y enseguida Groppa falló tras otra asistencia de Barrientos, quien después desvió un remate tras una sucesión de rebotes.
Lo que se advertía en una mayor proporción, se materializó sobre los 9’ cuando Brian Alvear definió desde fuera de los límites del área para un 1-0 que parecía a tono con el desarrollo.
Sin embargo, Ameghino dio cátedra de eficacia. Buscó los espacios y rompió líneas a partir de los pases largos que terminaron en la red. Paz alargó para Mandagarán y este batió al arquero Carrizo con una bomba al primer palo.
El gol le dió alas a la visita. Vargas apostó a las espaldas de los centrales para una entrada solitaria de Eric Castro, que definió con convicción el 1-2 que revirtió el partido.
Oeste sin reacción, acusó el impacto, aunque Santino Barrientos volvió de disponer de un mano a mano que pudo achicar Matías Romero. El Tricolor aprovechó el envión y anotó el tercero a través de Quintero, también probando desde afuera.
La visita se comprometió a sostener la diferencia. Resignó ataque, pero ganó en fortaleza. Disputó la pelota en el mediocampo y potenció a sus defensores como los principales soportes del resultado.
Ahí empezó a justificarlo cuando a Oeste lo desbordó su propia ansiedad. Ya no tuvo la suficiente claridad; Barrientos entró en el vértigo y solamente Alvear pareció ser la carta salvadora. De hecho, el nueve encendió la ilusión cuando gritó el 2-3, cerrando una jugada de pizarrón y tocando en el área chica.
El empate pareció verse al final del túnel. Los cambios le renovaron el oxígeno y hasta hubo un reclamo por un presunto penal en perjuicio de Luca Vargas que, al menos, daba para una segunda observación.
El reloj le terminó ganando la pulseada a un Oeste que sintió la sensación de haberse quedado en la puerta, mientras que Ameghino volvió al triunfo, sigue peleando arriba y sortea obstáculos en un campeonato que no admite relajos.
Eduardo Cárcamo vio la roja por doble amonestación y Escalante Herrera, por una reacción, ya reemplazado en el banco, fue expulsado en Oeste por el árbitro Jarpa.
Al final, Ameghino no terminó de festejar porque se produjo un incidente con hinchas locales y público visitante que derivó en la intervención de personal policial utilizando gases lacrimógenos para disuadir.