Joyero mató de un tiro en la cabeza a asaltante y otro escapó herido
Un comerciante de Trelew se defendió de un violento asalto en su céntrica joyería matando a un ladrón de un tiro en la cabeza e hiriendo aparentemente a otro que logró huir del lugar, en una pequeña motocicleta conducida por un cómplice, según lo registró una cámara de seguridad cercana.
Sucedió este jueves a la mañana y el caso fue conmocionante. Mucho más para los vecinos del “joyero justiciero” que tienen sus negocios en ese punto neurálgico de Trelew: en la calle posterior a dos dependencias policiales, que en algunos casos oyeron las detonaciones de los disparos pero no les dieron importancia, creyendo que se trataba del escape de un vehículo; y en otros se enteraron del gravísimo suceso cuando vieron llegar apresuradamente a un verdadero ejercito de policias en varios moviles que, en principio, cortaron todo tipo de circulación por ese sector del radio céntrico de la ciudad.
El fallecido se llamaba Mauricio Dip, era un prófugo que hacía un mes no había regresado a la cárcel de “una salida transitoria”; tenía 20 años, era oriundo de Puerto Madryn y por lo que se conoció –presuntamente– ya era dueño de una sucesión de antecedentes delictivos, entre ellos por participaciones en otros asaltos a mano armada.
Ahora trascendió que un hermano suyo está también preso en una comisaría de Madryn, de donde saldría casi de manera habitual para ir a la escuela.
Todo ocurrió momentos antes de las nueve en la calle 25 de Mayo al 400, en la “Joyería Patagonia”. Fue a los minutos de que el propietario del lugar abriera el negocio y entraran al menos tres individuos con sus rostros cubiertos (aparentemente algunos armados) con intenciones de reducirlo y robarle no sólo costosa mercadería sino también dinero en efectivo.
OPERATIVO DISTRACCION
Se hablaba en las últimas horas de que los malhechores habrían contado con el apoyo logístico de “un campana” que habría sido quien para hacer que la policía liberara la zona llamó por teléfono al “101” diciendo que unos “encapuchados armados” –en ese momento– estaban asaltando una farmacia distante unas ocho cuadras de la joyería, en la intersección de Marconi y San Martín.
La “falsa alarma” distrajo y movilizó hacia ese sector a varios efectivos policiales que ni bien arribaron a la farmacia se enteraron por comunicación radial del hecho de sangre que había acontecido en la joyería.
Si bien no se dijo oficialmente si entre el dueño del comercio y alguno de los malvivientes hubo forcejeo o lucha, el fiscal que acudió al lugar aseguró que “a prima facie hubo un acto de defensa por parte del comerciante. Así que estaríamos hablando de una causa de justificación (de la muerte del malhechor) y no tendría ningún tipo de reproche. Es más, se puede decir que él (por el joyero) actuó legitimamente”, insistió, al momento de hacer declaraciones a la prensa cuando se retiraba de la joyería, de la escena del crimen.
Más tarde se conoció, que de ahí había escapado en una motocicleta conducida por un cómplice otro de los asaltantes que estaría herido, que habría recibido un tiro en una pierna y en la zona abdominal.
De hecho, en unas filmaciones registradas por unas cámaras de seguridad de las proximidades se lo observa en plena huida “arqueado y agarrado del conductor de la motocicleta”, indicó una fuente.
Para el fiscal Nuñez, “el dueño del comercio repelió” una posible agresión efectuando disparos con un arma de fuego que terminó siendo secuestrada por la policía, al igual que al menos dos vainas servidas de un posible revólver o pistola de mediano calibre.
El malhechor ultimado murió dentro del local comercial: dicen que su deceso se produjo de manera casi inmediata al recibir el tiro que le ingresó a la altura de la cara, según explicaciones del propio fiscal.
Con respecto a los que huyeron ante la reacción del comerciante, lo hicieron en una moto de guardabarros rojos por el pasaje San Juan hacia la avenida 9 de Julio, en dirección norte, seguramente, buscando abandonar el centro lo más rápido posible.
“EL COYOTE”
El cuerpo del fallecido iba a ser sometido a una autopsia en las próximas horas en la Morgue Judicial de la ciudad y luego sería entregado a sus familiares, que le darían sepultura en el cementerio de Puerto Madryn, indicaron desde la policía.
“En principio estamos hablando de que es un intento de robo agravado”, señaló el fiscal y aclaró: (en medio de un acto de) defensa que ha realizado la propia víctima, quien se encuentra muy shockeada”.
Al comerciante Roldan, que tiene 74 años, sus amigos y conocidos lo nombran como “El Coyote” y es alguien que se dedica desde hace muchos años a la caza deportiva. Coleccionaria armas también y practica tiro. Entre sus allegados se comentaba ayer que ya había sido víctima en los últimos tiempos de robos y asaltos, inclusive, en su domicilio particular en un hecho en el que habían dejado atada a su mujer, se decía.
Del lugar se llevaron secuestrada el arma del comerciante y otra que sería del malhechor que murió; a ambas se le iban a hacer pericias para constatar cuántos disparos realmente hubo durante el luctuoso atraco.
OTRO CASO SIMILAR
Hace más de veinte años, ahí, muy cerca de la joyería; a unas cuatro cuadras, un kiosquero le sacó el arma a un asaltante y lo mató a balazos en un caso por el que el comerciante estuvo preso, hasta que la Justicia comprobó que había actuado en legítima defensa.
Fue una noche de fin de semana, y el ladrón resultó ser foráneo; era de Buenos Aires y andaba en la zona visitando a un familiar cuando se le dio por ir a robar al kiosco. En esos tiempos, al igual que en la actualidad, los comerciantes se quejaban de falta de seguridad.