2026-08-18

Boxeo

Sugar Ray Leonard, el primer boxeador en llegar a los 100 millones de dólares

Ray Charles Leonard, "Sugar Ray" para todos, fue uno de los más grandes boxeadores de todos los tiempos, en una década brillante, como la de los 80. Un estilo inigualable, daba la sensación de que bailaba en el ring, atlético, veloz y con mucho poder en sus puños.

Se trata del primer púgil en la historia en obtener títulos mundiales en cinco categorías, nació en Wilmington, estado de Carolina del Norte, el 17 de mayo de 1956 y cuenta con 70 años.

Descolló ya como amateur con una marca difícil de imitar de 145 victorias y 5 derrotas, con 75 KO. Entre ellos, una medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 y los Guantes de Oro en 1973/1974. Su consolidación se produjo al batir al Campeón Mundial wélter de WBC, Wilfredo Benítez.

Entre sus combates más recordados se pueden citar ante Mano de Piedra Durán, Thomar Hearns, Marvin Hagler, Ayub Kalule, Terry Norris y "Macho" Camacho, ante quien se retiró.

No fue sencilla su carrera ni su vida. Deportivamente, en 1982 se le diagnostica un desprendimiento de retina y, en consecuencia, no puede continuar recibiendo golpes, con lo cual se produce su primera retirada del deporte. Volvió el 11 de mayo de 1984 con un nocaut a Kevin Howard y no lo hizo casi por tres años, momento en el que se anunció su pelea con Marvin Hagler, al que venció en fallo dividido.

Al año siguiente superó a Donny Lalonde y luego igualó con Hearns y venció a Durán. En 1991 cayó frente a Terry Norris y allí volvió a advertir su despedida del ring, que no fue tan así, porque en 1997, a los 40 años, fue derrotado por Héctor Camacho e incluido en el Salón de la Fama del Boxeo.

 

Su carrera

Empezó profesionalmente el 5 de febrero de 1977 contra Luis Vega, a quien dominó en 6 asaltos, con Angelo Dundee en su rincón, y cobró la suma de 40.000 dólares, una cifra muy significativa para esos tiempos.

En 1978 ejecutó 11 desafíos, con 6 KO. Al siguiente año, 9 combates con 7 KO, y logró su corona frente a Wilfred Benítez. Fueron pasando los rivales y apoderándose de los cinturones, ganando peleas unificatorias y siendo considerados entre los mejores. Más allá de las peleas con Durán y Hearns, se impuso a Lary Bonds, a Ayub Kalule, a Bruce Finch, a Roger Stafford, a Kevin Howard...

El 6 de abril de 1987, la gran pelea con Hagler, con bolsas de más de 10.000.000 de dólares para cada uno. 115-113 y 118-110 para Leonard, y 115-113 para Hagler marcaron las tarjetas, dándole el triunfo a Ray Sugar. En 1988, ante Lalonde, se resolvió que estaba en juego el título supermediano del Consejo Mundial y Leonard tenía la chance de apoderarse de dos títulos del mundo en dos categorías, cosa que hizo con la victoria en el noveno round.

La última vez que salió victorioso de un ring fue ante Durán, en la tercera pelea de la serie, y finalizó con dos derrotas: una ante un joven Terry Norris y 6 años después, el 1 de marzo de 1997, cayó derrotado en Atlantic City, por nocaut técnico en la quinta vuelta ante Héctor Camacho.

 

Thomas Hearns fue su gran desafío

Leonard enfrentó a varios de los mejores de todos los tiempos y muchos, inclusive él, consideran que su mejor pelea fue ante Tommy Hearns, el 16 de septiembre de 1981.

Hearns acumulaba un impresionante récord de 32 victorias en la misma cantidad de combates y era el Campeón Wélter de la AMB, y Leonard, el Campeón Wélter del CMB. El Caesars Palace de Las Vegas fue el escenario de la unificación que quedó en manos de Ray Sugar, por KO técnico en el 14° round.

"No logro controlarlo", le dijo Leonard a su esquina al concluir el quinto round, con "La cobra de Detroit" apelando a movimientos rápidos y golpes certeros con un mayor alcance de brazos. Pero reaccionó y comenzó a castigar a Hearns en la corta y sus impactos hacían efecto, con lo cual las tarjetas eran impredecibles, por lo cambiante del trámite.

En el asalto 13, Leonard lastimó a Hearns, quien quedó contra las cuerdas, sentido, y en el 14 el árbitro Dave Pearl paró la pelea para evitar un mayor castigo a Hearns. Así ganó Leonard, que en las tarjetas estaba en desventaja por 2,3 y 4 puntos. "Hacía calor, y a ese ritmo, cuando lo golpeé y lo sacudí, me rejuvenecí...", contó Ray Sugar tiempo después de su mejor combate.

 

Otras grandes batallas

Leonard tuvo peleas maravillosas y recordadas, aunque ninguna como la segunda ante Roberto "Mano de Piedra" Durán, cuando ganó por abandono dando una exhibición y con el famoso "bolo punch", un golpe que concretaba haciendo círculos con una mano como amenazando con un golpe terrible y, sorpresivamente, tocaba la cara del panameño con la otra.

Fueron tres combates. El primero fue el 26 de junio de 1980. Sugar Ray era el campeón reinante y tras 15 rounds, el Cholo se impuso por puntos en fallo unánime. Y casi sin pensarlo, se organizó la revancha para el 25 de noviembre de 1980.

Leonard salió dispuesto a recuperar el título y su actuación fue descomunal. Un bailarín, rápido de piernas y manos ante un Durán mal preparado desde lo físico y que soportaba todo lo que hacía Sugar Ray, quien golpeaba y salía, tocaba y se corría y apeló al comentado Bolo Punch, que el público miraba con asombro, al igual que el panameño, quien no entendía lo que estaba ocurriendo.

De repente, Durán se dio vuelta, miró al árbitro y le dijo "no más", mientras movía la cabeza de un lado al otro como diciendo "no" y dirigiéndose a su esquina. Ni el árbitro, ni Leonard, ni el público entendían qué pasaba. La reacción del panameño generó insultos y silbidos, lo tomaron como una falta de respeto, mientras Sugar Ray saltaba y festejaba en el ring.

"Nunca me habían lastimado tanto en mi carrera. Sus puños eran como piedras... Me golpeó tan fuerte, tantas veces, en tantos lugares, que lo miré y le dije: Esto es todo, creo que es mi última pelea", confesó Leonard del primer combate. Y de su victoria en el segundo contó que "lo miré a la cara y estaba desconcertado. No tenía ni idea de lo que estaba pasando. Le molestó muchísimo, fue todo muy extraño".

Pasó mucho tiempo y volvieron a verse las caras sobre el ring. Fue en 1989 cuando se organizó el tercer combate, en Las Vegas y allí Leonard ganó por puntos, tal vez en la menos recordada de las peleas de la serie. Claro, la segunda, la del bolo punch, está en la memoria de todos.

 

Los golpes contra la droga

"El boxeo es un deporte de minorías. Llevamos muy dentro esa hambre y ese deseo por ganar, pero el éxito te convierte en una persona sin perspectiva porque comienzas a vivir una vida que nunca imaginaste. Eso conlleva distracciones y seducciones: drogas, alcohol, mujeres... Esas cosas casi me matan". Confesó Leonard sobre el calvario que vivió, en una entrevista brindada hace más de diez años.

"El público nunca sabrá todo lo que pasé", fue otra de sus frases, refiriéndose a los abusos sexuales que soportó a los 15 años por uno de sus entrenadores, en Nueva York. Una vida muy difícil, sin dudas.

Tras varios años de lucha contra la adicción al alcohol y las drogas y con lo que llamó sus "demonios internos", Leonard reveló que "fue aterrador, tenía miedo de ir y decir 'Hola, chicos, soy Sugar Ray y soy alcohólico...'. Eso fue difícil, pero estoy mejor ahora hablando de estas cosas que están tan estigmatizadas".

Y destacó que contaba con "la imperiosa necesidad de fomentar entre los jóvenes la práctica de deportes, y la pelota contra las drogas es una gran responsabilidad para mí y cuando lo transmito, es porque los hijos de quienes me escuchan también pueden ser mis hijos. Nuestros hijos tienen que estar sanos mental y corporalmente".

"La victoria en el ring es lo que anhela cada boxeador joven y que quiere figurar. Era todo lo que sabía hacer y fue un trabajo áspero, donde me dediqué tanto física como mental y psicológicamente para ganarle a los más prestigiosos. Es un orgullo que llevaré toda mi vida", dijo sobre su trayectoria en los cuadriláteros donde brilló con luz propia.

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