2026-08-10

El volcán Puracé expulsó cenizas y permanece en alerta naranja tras el terremoto

 El Servicio Geológico Colombiano detectó un incremento de la actividad sísmica y de la temperatura de los gases. Las autoridades mantienen un monitoreo permanente ante el riesgo de una posible erupción.

El volcán Puracé, ubicado en el departamento colombiano del Cauca, comenzó a emitir cenizas y gases este lunes, pocas horas después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió distintas regiones del país y dejó más de 60 muertos.

El fenómeno generó preocupación entre las autoridades, que mantienen al volcán en alerta naranja debido al incremento de su actividad y a la posibilidad de que se produzca una erupción.

 

Según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC), durante las últimas horas se registró un aumento en la energía sísmica del volcán, acompañado por una mayor temperatura de las emisiones y un incremento en la presencia de gases como dióxido de azufre y dióxido de carbono.

Suspendieron operaciones en un aeropuerto

La presencia de ceniza volcánica también obligó a tomar medidas en el sistema aéreo. La Aeronáutica Civil de Colombia suspendió temporalmente las operaciones en el Aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán debido al riesgo que representa este material para las aeronaves.

El cierre se produjo en medio de una situación especialmente compleja para el transporte aéreo colombiano: otros siete aeropuertos permanecían afectados por daños estructurales provocados por el terremoto.

Las terminales afectadas corresponden a las de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.

El terremoto y el volcán no están relacionados

Aunque la actividad del Puracé se produjo prácticamente al mismo tiempo que el fuerte terremoto que afectó a Colombia, el Servicio Geológico Colombiano aclaró que no existe una relación directa entre ambos fenómenos.

El organismo explicó que el terremoto y las emisiones registradas en el volcán corresponden a dos fenómenos naturales independientes.

El Puracé se encuentra a unos 27 kilómetros de Popayán y forma parte de la cadena volcánica de Los Coconucos, integrada por 15 conos volcánicos.

Su última erupción de magnitud considerable ocurrió en marzo de 1977.

Desde 2021, el volcán presenta cambios progresivos en su actividad, por lo que las autoridades mantienen un monitoreo permanente para detectar cualquier variación que pueda anticipar una eventual erupción.

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