Crisis diplomática y MERCOSUR
En plena escalada diplomática con el gobierno de Lula, el embajador argentino deja la sede en Brasil
En medio de una creciente tensión política entre las gestiones de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, el embajador Daniel Raimondi deja este domingo la sede en Brasilia para regresar a Buenos Aires.
La representación diplomática argentina quedará temporalmente en manos de María Emilia Cortés, jefa de la Cancillería, quien asumirá la función de encargada de negocios.
La salida de Daniel Raimondi coincide con el retiro del embajador brasileño Julio Bitelli, convocado a consultas en su país.
Tras su arribo, Daniel Raimondi se reunirá con el canciller Pablo Quirno para analizar la situación actual.
Aunque ninguno de los funcionarios fue expulsado formalmente, ambas administraciones admiten un escenario pesimista y prevén que la relación bilateral permanezca estancada, al menos hasta las elecciones presidenciales de octubre en Brasil.
Riesgo comercial y parálisis en el Mercosur por el conflicto diplomático
La ausencia de conducción de primera jerarquía impactará en la resolución de conflictos políticos directos y en los avances técnicos dentro del Mercosur.
El enfriamiento ocurre sobre un intercambio bilateral estratégico que alcanzó unos US$31.000 millones durante el último año, dejando expuestos a sectores clave como la industria automotriz y la minería.