Debate legislativo
Propiedad privada: El Gobierno cedió y eliminó el capítulo de venta de tierras a extranjeros
La decisión se precipitó tras una cumbre de urgencia entre Patricia Bullrich y sectores aliados, luego de que gobernadores como Osvaldo Jaldo y Rolando Figueroa manifestaran su rechazo a la medida. La caída del articulado, que buscaba elevar el tope de tenencia extranjera al 25%, marca un nuevo traspié para el bloque oficialista en su intento por avanzar con la agenda legislativa tras el cuarto intermedio del mes pasado.
La disputa por los recursos naturales
El texto original, que generó una fuerte resistencia política, pretendía flexibilizar la adquisición de tierras por parte de personas jurídicas con participación estatal extranjera, siempre bajo autorización del Poder Ejecutivo Nacional y la provincia correspondiente. La normativa establecía que la titularidad extranjera no podría exceder el 25% de la superficie rural en cada jurisdicción, una cifra que, aunque buscaba actualizar el límite vigente del 15%, no logró el consenso necesario en el recinto.
"La discusión se había convertido, en un 100%, en política", señalaron fuentes parlamentarias al analizar el desorden que se generó en las horas previas a la sesión. La presión de diversos sectores, sumada a la postura de legisladores radicales y del PRO, obligó al oficialismo a sacrificar el capítulo más polémico para intentar salvar el resto del proyecto, que incluye modificaciones clave sobre expropiaciones, desalojos y la ley de fuego.
Desafíos en el recinto
La sesión de mañana promete ser tensa desde su inicio, no solo por el contenido de la ley, sino por las solicitudes de participación virtual presentadas por la senadora Anabel Fernández Sagasti y el radical Flavio Fama. Mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel habilitó la participación de la legisladora mendocina, será el pleno del Senado el que tenga la palabra final sobre estas excepciones.
Con el presidente Javier Milei fuera del país, la vicepresidenta quedará al frente del Ejecutivo, dejando el control del Senado en un escenario de alta incertidumbre. A pesar de la baja del capítulo de tierras, el oficialismo confía en que el resto de la ley de propiedad privada logre avanzar, aunque el clima político en la Cámara alta permanece sumamente fragmentado.