2026-08-05

A 20 años, la tarde más emotiva de Palermo en Boca: jugó tras la muerte de su hijo y marcó dos goles

El 6 de agosto de 2006, Martín Palermo decidió salir a la cancha apenas un día después de la muerte de su hijo Stéfano. Ante Banfield, convirtió dos tantos en La Bombonera y recibió una ovación que quedó en la historia del club.

El 6 de agosto de 2006, Martín Palermo protagonizó uno de los momentos más emotivos de su carrera con la camiseta de Boca. Apenas un día después de la muerte de su hijo Stéfano, el delantero decidió jugar ante Banfield por la primera fecha del Torneo Apertura y terminó marcando dos goles en La Bombonera.

Stéfano, su segundo hijo y el primero que esperaba junto a Lorena Berrichi, había nacido de manera prematura y falleció a las pocas horas. A pesar del profundo dolor, Palermo le manifestó al entrenador Alfio Basile su intención de jugar el partido que Boca tenía programado para el día siguiente.

“Coco, quiero jugar igual”, le dijo el delantero al técnico. Basile le respondió que hiciera lo que sintiera y que, si quería presentarse, sería titular. Palermo tomó la decisión de salir a la cancha.

Antes del comienzo del encuentro, los hinchas de Boca lo recibieron con una ovación. “Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir los goles de Palermo que ya van a venir”, cantaba la tribuna mientras el delantero se preparaba para jugar. Diego Armando Maradona también acompañaba el reconocimiento desde su palco.

El primer gol llegó a los 13 minutos del segundo tiempo. Sebastián Battaglia filtró una pelota en el área y Palermo aprovechó el espacio para definir ante la salida del arquero Cristian Lucchetti. La pelota ingresó junto a un poste.

Después del gol, Palermo corrió hacia el córner y levantó la mirada al cielo. La emoción se apoderó del delantero, que recibió el respaldo de sus compañeros y de toda La Bombonera mientras las lágrimas aparecían en su rostro.

El segundo tanto llegó a los 30 minutos del complemento y sirvió para sentenciar el triunfo de Boca por 3-0. Palermo aprovechó un rebote dentro del área y consiguió su doblete en una jornada marcada por el dolor y la emoción.

A los 35 minutos, Basile decidió reemplazarlo y Guillermo Barros Schelotto ingresó en su lugar. El entrenador abrazó al delantero antes de que dejara el campo de juego.

Años después, Palermo recordó aquella decisión y explicó que jugar ese partido había sido una necesidad personal. En una entrevista con Líbero VS. realizada en 2022, sostuvo que “ya no se podía volver para atrás” y que lo ocurrido era “muy doloroso y difícil de asimilar”.

También destacó el acompañamiento que recibió durante esos días. “Sentí el apoyo de mi familia, los compañeros, el cuerpo técnico y la gente. Llegaba con poco descanso y la cabeza agotada por lo vivido hacía muy pocos días”, recordó.

En ese mismo sentido, Palermo explicó el lugar que ocupaba el fútbol en su vida en aquel momento: “El fútbol y estar dentro de una cancha eran mi contención. Me reflejaban como persona y eran mi cable a tierra. Es la pasión que uno siente y vive”.

A 20 años de aquella tarde, el partido ante Banfield permanece como uno de los capítulos más recordados de la carrera de Martín Palermo en Boca. No solo por los dos goles, sino por la decisión de salir a jugar en medio de una pérdida personal que marcó para siempre su vida.

 

Con información de TyC Sports

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