2026-07-27

Brasil evalúa medidas diplomáticas tras las ofensas de Milei a Lula y al juez Alexandre de Moraes

El Palacio de Itamaraty convocó a consultas de urgencia a su embajador en Buenos Aires tras las duras declaraciones del presidente argentino durante un acto opositor en San Pablo. La Cancillería brasileña tildó los dichos de “provocación sin precedentes” y se tomará un plazo de 48 horas para definir el rumbo de la relación bilateral.

La relación bilateral entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos más críticos de las últimas décadas. Tras la crisis diplomática desatada el pasado sábado en San Pablo, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, calificó las expresiones del presidente Javier Milei como una “provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales”.

El jefe de la diplomacia brasileña sostuvo que las palabras del mandatario argentino durante un acto político junto al opositor Flávio Bolsonaro no solo constituyeron una intromisión en los asuntos internos del país, sino que representaron una “ofensa no solamente al presidente Lula y al Poder Judicial, sino que también a las instituciones democráticas y al pueblo brasileño”.

El epicentro del conflicto

La escalada se originó cuando Milei participó en la Convención Nacional del Partido Liberal (PL), espacio donde respaldó al sector opositor a Luiz Inácio Lula da Silva. Durante su discurso, el mandatario argentino insultó directamente a su par brasileño al tildarlo de “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”, además de acuñar el término “Riesgo Lula”.

El enojo del Palacio de Itamaraty también escaló debido a los agravios lanzados contra el juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, a quien Milei calificó de “basura calva” luego de que el máximo tribunal le prohibiera visitar al expresidente Jair Bolsonaro. La respuesta del STF no tardó en llegar: su presidente, Luiz Edson Fachin, deploró los dichos por considerarlos “incompatibles con la civilidad que debe caracterizar las relaciones entre los Estados”.

Próximos pasos bajo expectativa

Para coordinar la respuesta oficial, el embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Glinternick Bitelli, arribó este lunes a Brasilia tras ser llamado a consultas de urgencia. Sin embargo, fuentes de la cancillería brasileña indicaron que se tomarán un plazo de al menos 48 horas antes de anunciar nuevas medidas.

El compás de espera responde a compromisos internacionales ya agendados en la agenda de Vieira, como la recepción al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, y su posterior viaje a la asunción de la presidenta Keiko Fujimori en Perú. De este modo, el próximo miércoles será el día clave para definir si la tensión diplomática entre los dos socios comerciales más importantes del Mercosur continúa escalando.

“No nos intimidan los voceros de la extrema derecha, ni los nacionales ni los de afuera. Como dijo el presidente Lula, con mentiras nadie va a ganar a Brasil”, sentenció Vieira.

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