2026-07-15

El brote de ébola en Congo supera los 2.000 casos y enciende las alarmas

La situación sanitaria en la República Democrática del Congo es crítica. El brote de ébola se ha extendido a nuevas provincias y las organizaciones humanitarias advierten que la respuesta actual es insuficiente ante la velocidad de contagio.

El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) alcanzó un punto crítico al superar los 2.011 casos confirmados y las 754 muertes, extendiéndose a cinco provincias en total.

La emergencia sanitaria, que se intensificó desde mediados de mayo, presenta una tasa de letalidad del 37,5% y desafía la capacidad de respuesta de las autoridades locales.

Aunque la provincia de Ituri sigue siendo el epicentro de la epidemia, el virus ha logrado llegar a las provincias de Alto Uélé y Tshopo en los últimos días. Esta expansión preocupa a los expertos, especialmente por la situación en Kisangani, capital de Tshopo, que cuenta con 1,6 millones de habitantes y es un nodo logístico clave.

Mientras tanto, en Kivu Sur, las autoridades celebran que no se han registrado nuevos contagios en los últimos 47 días, un dato que califican como "un desarrollo esperanzador".

La advertencia de Médicos Sin Fronteras

La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado que el brote avanza a un "ritmo sin precedentes", superando la velocidad de propagación de la crisis vivida entre 2018 y 2020. La coordinadora de emergencias de MSF, Trish Newport, fue contundente al señalar que "cada retraso cuesta vidas" y que la organización se encuentra "persiguiendo el brote en lugar de adelantarse a él". La situación se complica debido a que la cepa Bundibugyo, causante de esta emergencia, carece actualmente de una vacuna o tratamiento aprobado a nivel internacional.

Testimonios desde el terreno

El impacto humano es devastador en los centros de tratamiento. El doctor Ayokunnu Raji, coordinador médico de MSF, lamentó que los pacientes llegan a las instalaciones en estado crítico y con pocas posibilidades de supervivencia.

Por su parte, Sylvie Kaczmarczyk, coordinadora en Bunia, explicó que muchas familias prefieren esperar en sus casas por falta de camas, lo que provoca que los enfermos lleguen tarde a recibir atención médica, perdiendo así la oportunidad de un diagnóstico precoz que podría salvar sus vidas.

Respuesta de la ONU y desafíos de seguridad

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha intensificado sus esfuerzos, logrando poner en marcha once laboratorios descentralizados con capacidad para procesar 250 muestras diarias y habilitando más de 700 camas en centros de tratamiento. No obstante, el coordinador de la ONU, Julien Harneis, advirtió que la inseguridad en Kivu Norte e Ituri sigue obstaculizando las labores humanitarias, citando ataques recientes que han dejado víctimas mortales y secuestrados, lo que dificulta el acceso a las comunidades más vulnerables.

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