2026-06-24

El Partenón de Atenas luce su fachada occidental restaurada tras 220 años

Finalizó la restauración del frontón oeste del Partenón. Retiran andamios después de dos décadas y la estructura recupera su geometría original.

La fachada occidental del Partenón de Atenas, en Grecia, puede apreciarse nuevamente en su forma más completa de los últimos 220 años. Este avance ocurre tras concluir la restauración del frontón oeste y el retiro definitivo de los andamios exteriores que ocultaban la estructura.

Restauración histórica

El Ministerio de Cultura de Grecia calificó el hecho como un momento de importancia para el monumento y la civilización mundial. La estructura arquitectónica no se observaba con este nivel de integridad desde hace más de dos siglos.

El frontón occidental se ubica sobre el friso oeste del templo. Consiste en un muro de mármol triangular que funcionaba como soporte para esculturas que representaban la disputa entre los dioses por el patronato de la ciudad.

Recuperación de la geometría

Los trabajos técnicos permitieron recuperar la geometría original del muro de mármol situado en la parte más alta del templo. Se utilizaron fragmentos originales recuperados y rellenos con mármol nuevo mediante procesos de soldadura.

Esta intervención permite que el monumento recupere su unidad arquitectónica. Generaciones de ciudadanos y visitantes se habían habituado a observar el templo de forma incompleta debido al deterioro y las obras permanentes.

Intervención técnica

Durante las últimas dos décadas, andamios exteriores ocultaron gran parte de la estructura de 2500 años de antigüedad. Tras finalizar las intervenciones, estas estructuras metálicas fueron retiradas de forma permanente del sector externo.

En su lugar, se instaló un sistema funcional detrás de las columnas de la fachada. Esta nueva disposición busca integrarse estéticamente con el monumento sin interferir en la visión panorámica de los visitantes.

Antecedentes históricos

La última vez que el Partenón lució su fachada completa fue a comienzos del siglo XIX. En ese periodo, Thomas Bruce, embajador británico, retiró gran parte de las esculturas originales que adornaban el friso y las metopas.

Estas piezas fueron trasladadas a Gran Bretaña y vendidas al gobierno de ese país. Actualmente, las obras se exponen en el Museo Británico, mientras que en el Museo de la Acrópolis de Atenas solo se exhiben réplicas de las mismas.

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