La flota pesquera de altura podrá procesar hasta el 50% de cola de langostino a bordo
La flota pesquera de altura podrá procesar hasta el 50% de "cola de langostino" a bordo. La medida fue festejada por el representante de la CAPIP porque de esta forma se podrá satisfacer una demanda internacional de nicho, como es el mercado italiano, que pedía este método de procesamiento y descabezado de langostino a bordo para que el producto sea preparado de manera inmediata para la exportación pesquera.
Sin lugar a dudas la pesca argentina atraviesa un cambio de paradigma clave. El Consejo Federal Pesquero (CFP) aprobó por mayoría un incremento histórico en el límite permitido para el procesamiento de este recurso en alta mar, generando fuertes reacciones en el sector.
A través de la Resolución CFP N° 7/2026, la autoridad pesquera formalizó la flexibilización para la flota congeladora. A partir de su entrada en vigencia inmediata, los barcos podrán destinar hasta el 50% de sus capturas por marea a la producción de colas de langostino a bordo.
Esta medida modifica los esquemas transitorios previos y regirá de forma exclusiva durante la temporada 2026. Sin embargo, la normativa aclara de manera expresa que el porcentaje podrá ser revisado o modificado en cualquier momento según la evolución del caladero.
Tensiones sectoriales
La aprobación reflejada en el Acta CFP N° 15/2026 no fue sencilla y expuso la histórica brecha de intereses en el sector pesquero.
Los sindicatos mantuvieron una postura firme en defensa de las plantas de procesamiento continentales:
SOMU: El gremio de los marineros alertó sobre el impacto potencial en el empleo en tierra, las condiciones de las tripulaciones y la sustentabilidad ambiental.
STIA Chubut: Se opuso firmemente a la solicitud (impulsada inicialmente por la firma Conarpesa), argumentando que restará materia prima a las plantas pesqueras terrestres, afectando la mano de obra local.
Competitividad empresarial
Por su parte, empresas y cámaras armadoras como CAPIP, CAPeCA y CEPA respaldaron la iniciativa. Defensa que se basó en los siguientes puntos:
El producto elaborado a bordo se dirige directo al mercado global de congelados, por lo que no compite con el reproceso en tierra.
No se incrementa el esfuerzo pesquero global, sino que se optimiza la captura.
Permite a la flota adaptarse con mayor velocidad a las exigencias de la demanda internacional.
Aval de INIDEP y votos en contra
El componente técnico fue fundamental para destrabar la medida. Informes previos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) señalaron que elevar la producción de colas de langostino al 50% no genera impactos biológicos o ambientales negativos. De hecho, el descarte de cabezas en el mar es considerado materia orgánica biodegradable dentro del mismo ecosistema.
Pese a los informes, la resolución no logró la unanimidad. Las provincias de Buenos Aires y Santa Cruz votaron en contra.
La representación santacruceña basó su rechazo en la defensa irrestricta del valor agregado en sus puertos. Por otro lado, Buenos Aires recordó los argumentos de la Resolución 11/2025 (cuando el tope subió del 30% al 36%), advirtiendo sobre el declive de ciertos indicadores poblacionales del recurso y el perjuicio latente para la flota fresquera.
Impacto en los muelles
Desde el sector portuario indicaron que la medida se aprobó en un clima de alta tensión. Días atrás, los armadores de la flota fresquera (tanto costeros como de altura) habían emitido un duro comunicado advirtiendo sobre una situación de quebranto económico, escenario que consideran que se profundizará con esta resolución.
La decisión del Gobierno nacional busca priorizar criterios comerciales y de competitividad exportadora frente a un mercado internacional complejo. Con la normativa ya en marcha, el histórico conflicto entre la flota fresquera y la congeladora se traslada directamente a los muelles. El éxito biológico y comercial de la temporada 2026 determinará si la medida fue acertada.