2026-06-09

Centro de Día: Un abrazo simbólico a un reclamo histórico por falta de gas

El área de Salud Mental del Hospital Regional realizó una actividad simbólica para visibilizar un reclamo histórico por falta de gas. Asisten más de 50 personas para realizar diferentes actividades.

La llegada del invierno expone, una vez más, una realidad tan fría como estructural. El Centro de Día de Salud Mental, dependiente del Hospital Regional,  llevó adelante una medida de fuerza para visibilizar un reclamo que ya lleva casi 8 años sin resolución: la falta total de gas y el deterioro general de sus instalaciones.

A pesar de las reiteradas notas presentadas y los compromisos asumidos por las autoridades a lo largo del tiempo, la comunidad del centro denuncia que solo han recibido "promesas y respuestas en stand-by", mientras el invierno congela las actividades terapéuticas indispensables para los usuarios.

La voz de los profesionales: "Se vive con mucha tristeza"

Federico Marín, referente del Área de Salud del Hospital Regional, detalló la gravedad de la situación edilicia y la falta de respuestas institucionales por parte de la Dirección del Hospital y de la Secretaría de Salud.

“Hace más de 8 años que venimos con un reclamo histórico por la falta de gas. La verdad es que no tenemos respuestas y siempre en invierno nos pasa lo mismo. Desde que estamos en este sector hemos presentado notas dejando asentado las condiciones, pero no hay soluciones”, lamentó Marín.

El profesional destacó que la demanda del servicio va en aumento, con más de cincuenta personas que asisten regularmente a realizar actividades clave para su salud y bienestar: teatro, musicoterapia, assamblea de usuario, yoga y actividad física como así también cine debate (suspendido actualmente por las bajas temperaturas)

“La situación es muy triste. En años anteriores pedíamos caloventores prestados para poder estar, pero no dan abasto. Queremos visibilizar esto y vamos a seguir reclamando, pero la intención es continuar funcionando como se pueda”, afirmó el referente.

El impacto en las familias: Entre la burocracia y el "bicicleteo"

El reclamo no solo moviliza a los trabajadores, sino también a las familias, quienes sufren el día a día de un sistema que parece haberlos dejado "en el último escalón". Ana Laura Galante, familiar de uno de los asistentes con más de 10 años de permanencia en el centro, alzó la voz para exigir una solución inmediata.

“No queremos que nos digan que la solución llegará en tres meses, cuando termine el invierno y volvemos a pasar otro año sin actividades”, reclamó Galante, quien además explicó las dificultades logísticas y emocionales que implicaría un eventual traslado: “Muchas veces sugieren mudarlos a lugares donde ellos no saben llegar. Ellos ya están acostumbrados acá, saben manejarse en el colectivo, es toda una logística moverlos de su hábitat”.

Ante la falta de respuestas, las familias se organizaron bajo la entidad Fusamed, realizando bingos y carreras recreativas para recaudar fondos. Sin embargo, se topan con trabas burocráticas: “Con esos fondos solemos cubrir desayunos y comprar materiales para que trabajen. Ahora dijimos: '¿Qué se necesita para el gas?'. Pero nos dicen que no, que eso corresponde al hospital. Estamos de manos atadas. Siempre nos 'bicicletean' con que el edificio es antiguo, que van a buscar una casa o un terreno, pero todo queda en la nada”, denunció Ana Laura.

En la actualidad, el Centro de Día registra un movimiento constante de aproximadamente 50 usuarios que asisten a los diferentes talleres. Al ser un edificio antiguo, las familias reconocen que se han hecho refacciones, pero la falta de mantenimiento integral hace que "se arregle una cosa y se rompa otra".

Hoy, la comunidad del Centro de Día de Salud Mental dijo "basta". La falta de gas no es solo un problema de infraestructura, es un obstáculo directo para el derecho a la salud de decenas de personas que encuentran en este espacio su principal Red de contención.

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