Natación de aguas gélidas
Susto y podio de Bautista Wisky en el Torneo Desafío Revolución de Mayo
La natación de aguas gélidas y frías (NAF) continúa ganando adeptos en el país, consolidando a la Patagonia como una auténtica cantera de atletas inquebrantables. Entre ellos, el nombre de Bautista Wisky comienza a resonar con fuerza en el ámbito internacional de la disciplina. El joven exponente de Comodoro Rivadavia volvió a demostrar sus notables condiciones en el reciente Desafío Revolución de Mayo, una competencia de alta exigencia donde la templanza y la estrategia se miden brazada a brazada contra el reloj y el clima.
Wisky completó una actuación soberbia en la distancia principal, logrando subirse al podio mayor y ratificando su proyección en el deporte. Sin embargo, más allá de las medallas, la jornada dejó una valiosa lección de supervivencia y profesionalismo en el post-carrera, un aspecto crítico en esta especialidad donde el cuerpo se lleva al límite.
En diálogo con Crónica, el talentoso nadador comodorense revivió los detalles de una jornada que combinó la máxima adrenalina competitiva con un enorme susto del que salió fortalecido.
"La competencia se realizó el domingo 24 de mayo, en vísperas de la fecha patria, nadé dos kilómetros en traje de neoprene, había distancias de 2, 1 y 500 metros. Al salir del agua salí caminando, entero. Al momento que me fui a cambiar me hice hacer unos masajes, pero tuvieron unos efectos contraproducentes, me generaron una hipotermia severa”.
“La organización puso en marcha el despliegue de seguridad, me llevaron al hospital, en ningún momento dejé de estar consciente, para nada. Pero son estas cosas que hay que tener en cuenta, yo cometí un error, no sabía que se podía producir, ahora lo sé. Muy contento con la organización, con el despliegue de seguridad a pesar del caso de hipotermia, me llevé el tercer puesto de la prueba general de 70 nadadores, y el primer puesto de la categoría pre-master de 17 a 19 años. Obviamente, conté con el apoyo del Club Neptuno", dice Bautista Wisky.
El fenómeno conocido como afterdrop que sufrió Bautista
Para quienes analizan la natación extrema, el relato de Wisky es una cátedra abierta. El error involuntario de recibir masajes inmediatamente después de salir del agua fría suele activar el fenómeno conocido como afterdrop: la sangre caliente del torso se desplaza hacia la musculatura periférica de la piel, haciendo que la sangre helada de las extremidades regrese de golpe al corazón, desplomando la temperatura corporal interna.
Lo valioso del episodio —además del rápido y eficiente accionar del operativo de seguridad y del soporte de su institución, el Club Neptuno— es la madurez con la que el atleta asimila la experiencia. En las aguas gélidas en la Patagonia, el conocimiento técnico del propio cuerpo es tan importante como la velocidad en el agua.
El balance deportivo para el nadador de Comodoro es muy positivo, aclarando que el ganador en los 2K fue Pablo Barbieri en 50 a 59 años, y el segundo en la misma división resultó Máximo Gutiérrez en igual distancia, luego se ubicó Bautista Wisky.
Medirse ante 70 competidores experimentados de la región y alcanzar el tercer puesto de la clasificación general, además de coronarse ganador en la categoría Pre-Master, posiciona a Bautista Wisky como uno de los proyectos más serios y genuinos de la natación de aguas frías en la Argentina y en especial de la Patagonia, quien siempre cuenta con un gran apoyo de su familia.