Crisis climática y mercados
El calor extremo golpea a Europa y afecta su economía con pérdidas multimillonarias
El aumento sostenido de las temperaturas comenzó a consolidarse como un factor de desestabilización para la economía de los países de Europa, proyectando perjuicios de carácter multimillonario de cara a los próximos ejercicios anuales. Una investigación elaborada y difundida por la firma Allianz Trade alertó que las marcas térmicas elevadas y continuas configuran de ahora en más un riesgo económico de tipo estructural para gran parte de las naciones que integran el territorio europeo.
Las estimaciones contenidas en el relevamiento técnico indicaron que los Estados de la región que muestren una mayor vulnerabilidad frente a estos fenómenos climáticos experimentarán una contracción acumulada en sus niveles de crecimiento de entre el 5% y el 7% a lo largo del quinquenio comprendido entre los años 2026 y 2030.
Las naciones con mayores perjuicios proyectados
La escala de daños económicos distribuye los impactos de manera diferenciada entre las principales potencias del bloque:
- Francia: Se posiciona como una de las administraciones en situación más compleja, calculándose un perjuicio financiero que ascendería a los USD 240.000 millones.
- Italia: Afrontará repercusiones negativas estimadas en una cifra cercana a los USD 147.000 millones.
- Alemania: Registrará mermas y costos asociados por un valor de USD 131.000 millones. De persistir los patrones detectados en los últimos diez años, podría resignar hasta un 3% de su Producto Bruto Interno hacia fines de la década.
- España: Evidenciará mermas económicas ubicadas en el orden de los USD 120.000 millones.
Impacto en variables operativas, energía e inflación
Los especialistas de Allianz Trade vincularon de forma directa la caída en los indicadores de producción con dos fenómenos simultáneos: la pérdida de rendimiento de la fuerza laboral y el encarecimiento de los insumos energéticos. El análisis determinó que la barrera de los 30 °C funciona como un umbral crítico; a partir de allí, la productividad de los trabajadores se reduce un 3% por cada grado de incremento térmico. En paralelo, los gastos de suministro eléctrico se elevan un 1,2% por grado excedente debido a la utilización intensiva de los equipamientos de refrigeración ambiental.
Este desajuste en las operaciones corporativas deprime los márgenes de ganancia de las compañías, desalienta los planes de inversión privada y resiente los niveles de consumo de los hogares. Asimismo, el informe advierte sobre presiones adicionales en los índices de inflación y posibles incrementos en las tasas de desocupación dentro de los rubros con mayor exposición a la intemperie.
Las finanzas de los gobiernos tampoco quedan exentas de la problemática. Se estima que las anomalías climáticas de calor extremo poseen la capacidad de erosionar los ingresos de las agencias de recaudación tributaria en aproximadamente un 0,7% anual, afectando además el saldo de las cuentas fiscales alemanas en una proporción equivalente al 0,9% de su PBI por cada período.
Dificultades de adaptación en el bloque europeo
La frecuencia de las olas de calor en el continente experimentó una multiplicación por siete desde la década de 1980, mientras que la tasa media de fallecimientos vinculados a estos eventos se quintuplicó en el transcurso de las últimas décadas, cuadro de situación que la comunidad científica global asocia al cambio climático derivado de la actividad humana.
Aunque las peores perspectivas se concentran en las geografías del sur de Europa, Allianz Trade remarcó que las economías de la región muestran rigideces estructurales para amortiguar estas contingencias en comparación con otras zonas cálidas del planeta que ya han alcanzado un grado superior de adecuación urbana e industrial, transformando la capacidad de adaptación al clima en un elemento central para dirimir la competitividad internacional.
Con información de BAE Negocios.