El papa León XIV probó la primera Ferrari eléctrica
El papa León XIV se puso al volante del Ferrari Luce, el primer vehículo íntegramente eléctrico de la firma italiana. El encuentro se llevó a cabo en Castel Gandolfo, la residencia de descanso papal, donde el pontífice recibió a las máximas autoridades de la compañía automotriz.
La comitiva de la marca estuvo encabezada por el presidente de Ferrari, John Elkann, y el consejero delegado Benedetto Vigna. Durante la jornada, los directivos exhibieron las particularidades del Luce EV, un modelo que marca un precedente en la historia de la movilidad de lujo.
El pontífice consultó sobre el funcionamiento de los controles y las características técnicas del rodado. Por su parte, el piloto de pruebas Raffaele De Simone explicó los detalles operativos del sistema eléctrico mientras el Papa ocupaba el asiento del conductor durante la demostración.
El vehículo cuenta con cuatro motores eléctricos y desarrolla una potencia superior a los 1.000 caballos. Según los datos oficiales, el automóvil alcanza una velocidad máxima de 310 kilómetros por hora y acelera de 0 a 100 en 2,5 segundos.
Este lanzamiento representa la primera unidad de la marca con capacidad para cinco ocupantes. Además, el modelo ofrece una autonomía de conducción superior a los 530 kilómetros, con un precio de venta estimado en 550.000 euros para las primeras unidades que se entregarán en 2026.
Impacto financiero y críticas
Tras la presentación del diseño, las acciones de la empresa registraron una caída superior al 8 por ciento en la bolsa de Milán. Analistas del sector expresaron incertidumbre respecto a la transición de la marca hacia la electrificación total de su catálogo.
El diseño del vehículo fue desarrollado en colaboración con el estudio LoveFrom. No obstante, figuras históricas de la empresa cuestionaron la nueva estética, señalando un alejamiento de la identidad tradicional que caracteriza a las unidades producidas en Maranello.