Fútbol provincial
Goleada de Jorge Newbery para convertirse en finalista del Provincial
Gastón Barrientos hizo dos de cabeza; Fausto Viegas, Eloy Garay, Tahiel Cárcamo; René Billalba; Kevin Herrero y, sobre el final, Guillermo Villalba, le dieron la goleada ante el modesto equipo cordillerano que estuvo muy lejos de la hazaña y además sufrió la expulsión de Ignacio Yáñez.
Bien madrugador. Jorge Newbery demostró rápido que quiere ser finalista del Provincial. Todavía en frío, el “Lobo” gritó en el primer ataque. Gonzalo Vargas la metió en el área y un cabezazo de Barrientos dejó a Ciegas cara a cara con De Godos. El defensor tuvo tiempo y certeza para definir cuando el partido todavía ni asomaba.
Las diferencias fueron obvias. Y saltaron a la vista: Newbery madrugó en cada tiempo y, en especial, en el complemento, manejó a voluntad cada faceta del juego. Los goles llegaron por decantación y en ningún momento, la visita logró plantarse y reaccionar. Newbery tuvo un arranque ultraefectivo.
Sus volantes impusieron el ritmo del partido con un arranque feroz de Guillermo Villalba y Vargas. Garay exigió con un tiro desde afuera que el arquero atajó abajo y cada asociación del local terminó en una de riesgo.
La circulación fue efectiva y por eso, Independiente no logró hacer pie y más allá de sus buenas intenciones, se limitó especialmente a cuidar su territorio y a intentar armarse de contra con Oberti y Neculqueo como pasajeros aislados. Con el 0-1 puesto, el “Viejo Brujo” priorizó la quinta propia, dejando que el trámite fluya.
A los 30’ Tahiel Cárcamo rompió el offside y terminó asistiendo a Garay, quien ingresó liberado y por izquierda para definir a la red, sellando el 2-0. Pudo aumentar Rubio con un cabezazo que devolvió el travesaño y cuyo rebote terminó en un tiro desviado de Barrientos.
El Rojo de Esquel tuvo la mejor cerca del cierre del primer tiempo a través de su mejor pieza, Luciano Oberti, quien obligó a Oros a sacar al córner un remate que acarreaba peligro.
Lo que vino después fue parte de un monólogo. Un aluvión de goles en cuestión de minutos: antes del minuto definió Tahiel Cárcamo tras una presión exitosa; Barrientos metió su primer cabezazo goleador y tras cartón, el ingresado Billalba aprovechó otra distracción defensiva de la visita.
Kevin Herrero (luego reemplazado) metió una bomba botín-red cuando solamente transcurrían 14’ y cuando Independiente ya jugaba con diez por la expulsión de Yáñez, otra vez Gastón Barrientos cruzó un frentazo tras un centro teledirigido de Vera.
El resto pareció ser decorativo para una tarde en la que las diferencias entre uno y otro fueron demasiado evidentes. Newbery nunca levantó el pie y siempre fue por más.
Aunque lo buscó con insistencia, se le negó a Marchant y cada vez que Independiente dispuso de alguna cerca del área, el arquero Oros clausuró por completo su valla en otro punto alto que tuvo el Aeronauta.
El último grito, con 45’ netos de juego, lo terminó aportando Guillermo Villalba, otro buen contribuyente a la causa.